nâo é por acaso Luis

nâo é por acaso Luis: (www.astormentas.com)
Poema ao acaso



Como se ama o silêncio, a luz, o aroma,
O orvalho numa flor, nos céus a estrela,
No largo mar a sombra de uma vela,
Que lá na extrema do horizonte assoma;

Como se ama o clarão da branca lua,
Da noite na mudez os sons da flauta,
As canções saudosíssimas do nauta,
Quando em mole vaivém a nau flutua,

Como se ama das aves o gemido,
Da noite as sombras e do dia as cores,
Um céu com luzes, um jardim com flores,
Um canto quase em lágrimas sumido;

Como se ama o crepúsculo da aurora,
A mansa viração que o bosque ondeia,
O sussurro da fonte que serpeia,
Uma imagem risonha e sedutora;

Como se ama o calor e a luz querida,
A harmonia, o frescor, os sons, os céus,
Silêncio, e cores, e perfume, e vida,
Os pais e a pátria e a virtude e a Deus:

Assim eu te amo, assim; mais do que podem
Dizer-to os lábios meus, - mais do que vale
Cantar a voz do trovador cansada:
O que é belo, o que é justo, santo e grande
Amo em ti. - Por tudo quanto sofro,
Por quanto já sofri, por quanto ainda
Me resta de sofrer, por tudo eu te amo.
O que espero, cobiço, almejo, ou temo
De ti, só de ti pende: oh! nunca saibas
Com quanto amor eu te amo, e de que fonte
Tão terna, quanto amarga o vou nutrindo!
Esta oculta paixão, que mal suspeitas,
Que não vês, não supões, nem te eu revelo,
Só pode no silêncio achar consolo,
Na dor aumento, intérprete nas lágrimas.

De mim não saberás como te adoro;
Não te direi jamais,
Se te amo, e como, e a quanto extremo chega
Esta paixão voraz!

Se andas, sou o eco dos teus passos;
Da tua voz, se falas;
o murmúrio saudoso que responde
Ao suspiro que exalas.

No odor dos teus perfumes te procuro,
Tuas pegadas sigo;
Velo teus dias, te acompanho sempre,
E não me vês contigo!

Oculto e ignorado me desvelo
Por ti, que me não vês;
Aliso o teu caminho, esparjo flores,
Onde pisam teus pés.
Mesmo lendo estes versos, que minspiras,
- "Não pensa em mim", dirás:
Imagina-o, se o podes, que os meus lábios
Não to dirão jamais!

Sim, eu te amo; porém nunca
Saberás do meu amor;
A minha canção singela
Traiçoeira não revela
O prêmio santo que anela
O sofrer do trovador!

Sim, eu te amo; porém nunca
Dos lábios meus saberás,
Que é fundo como a desgraça,
Que o pranto não adelgaça,
Leve, qual sombra que passa,
Ou como um sonho fugaz!

Aos meus lábios, aos meus olhos
Do silêncio imponho a lei;
Mas lá onde a dor se esquece,
Onde a luz nunca falece,
Onde o prazer sempre cresce,
Lá saberás se te amei!

E então dirás: Objeto
Fui de santo e puro amor:
A sua canção singela;
Tudo agora me revela;
Já sei o prêmio que anela
O sofrer do trovador.

"Amou-me como se ama a luz querida,
Como se ama o silêncio, os sons, os céus,
Qual se amam cores e perfume e vida,
Os pais e a pátria, e a virtude e a Deus!"


sexta-feira, 30 de dezembro de 2011

en las Altas Finanzas


( Lo que sigue es el texto de un comentario que he enviado a Público a las 14:50h para la columna de Isaac Rosa, "Trabajar cansa", que a estas horas, incomprensiblemente para mí, todavía no ha sido publicada, y a mí también me cansa enviarla de nuevo.

Al pie pego el artículo motivo de mi comentario. )


Anticipo que mi pregunta puede resultar estúpida:

¿Por qué los bancos que no necesitan el dinero, puesto que lo dejan quedar en el mismo sitio, piden créditos al BCE?

Conocí personalmente el siguiente caso. Un señor, alto y apuesto de unos cuarenta años, cuyo único patrimonio era un maletín de ejecutivo en calamitoso estado, un único traje etiqueta negro que delataba un uso diario sin interrupción de más de veinte años, y todavía continúa usando, y un anillo solitario con un zafiro azul incrustado valorado, hace diez años más o menos, en unas quince mil pesetas.

Todos los meses, a veces más de una vez al mes, acudía a solicitar un crédito a una entidad bancaria dejando en prenda el citado anillo puesto que carecía de ningún otro tipo de aval. Recibía un préstamo de siete mil pesetas, alrededor del 50% del importe de valoración de acuerdo a la tasación que hacía el banco.

Transcurridos algunos días acudía de nuevo, religiosamente, a rescatar su anillo de zafiro, pagando la cantidad prestada incrementada en la cuantía del interés devengado por su préstamo más los gastos de honorarios del tasador oficial del banco.

Al final del año, su patrimonio era menor, por la cantidad pagada al banco, la suela de los zapatos gastada en sus visitas al mismo, y tanto su traje como su maletín de ejecutivo que también pagaban tributo al paso del tiempo.

No me extraña que al conjunto de bancos prestatarios del BCE les ocurra lo mismo, y tampoco me sorprendería que nos viésemos abocados a tener que lanzarles sin tardar mucho un salvavidas eurífero para rescatarlos de nuevo.

Después de mucho pensarlo llegué a la conclusión de que aquel distinguido caballero el único provecho que sacaba de su periódica operación, puesto que el provecho material se convertía en realidad en desaprovecho, era ocupar el tiempo en algo que a él le daba lustre, dedicarse a actividades financieras y que así fuera visto y percibido por los demás mortales.

¿Habrá algún tipo de equivalencia o paralelismo entre el comportamiento de ambos sujetos o agentes financieros?
¿Por qué, mientras leía la noticia del BCE y los bancos, habrá venido a mí cabeza la historia de aquel señor tan serio y formal, tan cumplidor de sus compromisos en definitiva?

Aunque bien pudiera ocurrir que mi ignorancia no me permitiese ver más allá, porque hace tan solo unos tres meses esa misma persona me detuvo en la calle para preguntarme a mí -como entendido en piedras preciosas, me dijo- cómo andaba la cotización de rubíes y zafiros en Tailandia y Birmania porque estaba interesado en ir a comprar algo. En este caso puedo afirmar que quien daba muestras de ignorancia era él, y confieso que no me molesté en desmentírselo.

Y es que trabajar cansa, sobre todo para quienes carecemos de imaginación.

Feliz 2012. Tendremos que aceptar que nunca llueve a gusto de todos.





Principio de congelación

Isaac Rosa

30 dic 2011

Abríguense, que el año viene con mucho frío. De entrada, el gobierno ha congelado el salario mínimo interprofesional (SMI), que si bien nunca ha alcanzado una temperatura agradable, dejarlo en cero grados extiende la sensación de frío a muchos trabajadores. No sólo a los que cobran ese mínimo tan mínimo, sino a casi todos, pues el SMI se usa como referencia en los convenios; pero sobre todo porque los empresarios acusan recibo del mensaje que les envía el gobierno: reduzcan la temperatura salarial, que con el calorcito los trabajadores se amodorran y no son tan competitivos.

Los funcionarios, por su parte, vuelven al congelador donde ya han estado otras veces, y casi rezan por quedarse a cero, pues tras la reducción de este año nadie descarta que en algún momento vuelvan a bajarles el termostato, que es lo que los gobiernos tienen más a mano cuando deciden ahorrar en calefacción.

También se congela la tasa de reposición de funcionarios, es decir, que no se repondrán los que se jubilen. Con una excepción: las fuerzas de seguridad, que como ha recordado varias veces el ministro de Interior, tienen un papel importante en tiempo de crisis para “garantizar la paz social”. Dicho en plata: podemos tirar con menos médicos, maestros o técnicos, pero hacen falta más policías por si hay que calentar a los que se quejan del frío.

Con el frío extremo se congelan también las cañerías, y del grifo no sale gota. Y no es sequía: el Banco Central Europeo ha abierto la presa para que salga medio billón de euros, pero los dueños de las tuberías, los bancos, lo han recogido y lo han colocado deprisa en el propio Banco Central, que es el único sitio calentito con la que está cayendo.

Así que hoy estamos tiritando, esperando si el Consejo de Ministros anuncia aguanieve o frío polar. Lo previsto es que hoy giren sólo un poco el termostato, y dejen para marzo la bajada grande, no sea que se les congelen los votantes en Andalucía, que por el sur nunca cae bien el frío.

En fin, que deberíamos ir pensando algo para entrar en calor, antes de que nos quedemos tiesos del todo.


#37 Comentario por bemsalgado 30/12/2011 17:58

Esta mañana, a las 14:50h, he enviado un comentario que a estas horas, incomprensiblemente para mí, todavía no aparece publicado.

A mí también me cansa enviarlo de nuevo. Si alguien tiene interés está publicado en:

http://beminvitados.blogspot.com
(aparece publicado ás 19:03h)


http://blogs.publico.es/trabajarcansa/2011/12/30/principio-de-congelacion/
/E-17.54h/

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