nâo é por acaso Luis

nâo é por acaso Luis: (www.astormentas.com)
Poema ao acaso


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domingo, 4 de maio de 2014

Todo é pouco

o que se diga, também


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may02





Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 2 de mayo de 2014
Este artículo critica y denuncia la demonización del presidente Putin y del gobierno ruso, a los cuales se considera responsables de la crisis de Ucrania.
Hoy, el establishment (la estructura de poder financiero, económico, político y mediático) estadounidense, es decir, el 1% que gobierna el país (con la asistencia de otro 9%), está intentando crear una lectura de lo que está ocurriendo en Ucrania en la que se atribuye la responsabilidad de las tensiones –que podrían abocar a un conflicto mundial– a las aspiraciones imperialistas de Rusia, presidida por el Sr. Putin, al cual la Ex secretaria Hillary Clinton y el senador John McCain han definido como el nuevo Hitler. Y muestran la anexión de Crimea como una prueba irrefutable de ello. Y los mayores medios de comunicación españoles, conocidos por su servilismo y docilidad hacia aquel establishment mediático, reproducen, sin fisuras, dicha percepción.
Vayamos por partes, comenzando por la equiparación de Putin con Hitler. Y lo primero que hay que destacar es que, como bien señala el Profesor Floyd Rudmin (de familia ucraniana, por cierto), de la Universidad de Tromsø, en Noruega, en su artículo “Viewing the Ukraine Crisis From Russia’s Perspective” (publicado en Counterpunch, 30.03.14), del cual extraigo muchos de los datos que presento en este artículo, el establishment estadounidense (a partir de ahora EUSA) siempre ha llamado Hitler a sus adversarios. Hillary Clinton definió a Asad como Hitler, John McCain llamó Hitler a Fidel Castro, George Bush hizo lo mismo con Saddam Husein, y Donald Rumsfeld también llamó al Presidente Chávez, de Venezuela, Hitler. En el pasado, figuras del EUSA definieron como Hitler al Presidente Allende de Chile, a Ortega (Nicaragua), a Arafat (Palestina)… y a una larga lista de dirigentes. Y el último de esta lista es el Sr. Putin. Definir al Presidente de Rusia como Hitler ya alcanza unos niveles récord, mostrando el grado de ignorancia e insensibilidad del EUSA, pues fueron Rusia y las otras repúblicas de Unión Soviética las que derrotaron a Hitler. En contra de lo que haya podido mostrar Hollywood, las tropas nazis fueron derrotadas predominantemente por las tropas de la Unión Soviética y no por las de EEUU. Ahí están los datos que lo muestran.
En 1941, Hitler creó el mayor ejército que haya existido en Europa, con 3,2 millones de soldados alemanes y 500.000 soldados italianos y de Rumania. Este ejército invadió Rusia y el resto de la Unión Soviética. Nunca pudo conquistar ni Moscú, ni Leningrado, ni Stalingrado, ni los campos de petróleo del Mar Caspio. Las muertes rusas y soviéticas fueron enormes. 13 millones de soldados y más de 20 millones de civiles. Solo en el sitio a Leningrado hubo 1,2 millones de civiles y 200.000 soldados muertos. En contraste, el número de muertos estadounidenses durante toda la 2ª Guerra Mundial fue de 418.000 soldados y solo 2.000 civiles.
Fueron la Unión Soviética y el Ejército Rojo (The Red Army) los que primordialmente derrotaron a Hitler y al nazismo, como bien reconoció Winston Churchill. Después de la derrota nazi en el sitio a Stalingrado en febrero de 1943, y en la batalla de Kursk en agosto del mismo año, Alemania empezó a perder la guerra. El Día de la victoria final fue solo un año después. Al terminar el conflicto, el 90% de todos los muertos causados por el Ejército nazi habían sido ciudadanos soviéticos, la mayoría rusos. Que el EUSA llame hoy al Presidente de Rusia Hitler rebasa cualquier frontera de la decencia que debería regir incluso entre adversarios. EEUU jugó un papel menor en la derrota de Hitler en Europa (su mayor contribución fue en el Pacífico).
¿Quién es más imperialista?
Si miramos el mapa de bases militares en el mundo, podremos ver que hay bases militares estadounidenses por todo el globo, y muy en especial alrededor de Rusia y de China. No hay bases militares rusas alrededor de EEUU, y muy pocas fuera de Rusia. Estos datos son fáciles de comprobar. ¿Quién tiene, pues, más ansias de expandir su peso militar e influencia? No hay duda de que es el gobierno federal de EEUU el que es más expansionista. En realidad, un dato deliberadamente ignorado en los medios estadounidenses es que cuando el Presidente de la Unión Soviética, el Sr. Gorbachov, aceptó la reunificación de Alemania, puso como condición, aceptada por EEUU (el gobierno Bush) y por Alemania (el canciller Kohl, padre de la unificación alemana), que la OTAN no se expandiera hacia el Este, lo cual no se respetó. En realidad, se expandió para rodear a Rusia todavía más. Y, como han documentado las conversaciones telefónicas interceptadas y publicadas, había un plan (explicitado por Victoria Nuland y Geoffrey Pyatt) del Departamento de Estado para cambiar el gobierno democráticamente elegido de Ucrania por un gobierno títere (como ha ocurrido). No es, pues, sorprendente que el gobierno ruso, en el reciente Tratado de Ginebra, subrayara la necesidad de que Ucrania no se convirtiera en miembro de la OTAN, lo cual era y continúa siendo un deseo del EUSA. Como bien señala el Profesor Rudmin, Rusia ha sido invadida constantemente en su historia, siendo la invasión nazi la última. EEUU nunca ha sufrido una invasión de su territorio.
Y por último, está la anexión de Crimea como muestra de este supuesto imperialismo ruso. Y la mejor manera de responder a esta supuesta prueba de imperialismo soviético es mirar la propia historia de EEUU. En 1835, los estadounidenses (campesinos en su gran mayoría) que estaban en el territorio mexicano de Tejas se sintieron amenazados por el gobierno mexicano, gobierno del Estado al cual pertenecían. Dicha amenaza forzó a que esos ciudadanos pidieran la independencia y negociaran más tarde su anexión a EEUU. El gobierno de EEUU debería recordar su historia y, por lo tanto, comprender que, si los ciudadanos rusos de Ucrania se sintieron amenazados cuando el nuevo gobierno de Ucrania lideró un golpe en contra de un gobierno corrupto pero democráticamente elegido y tomó medidas amenazantes contra la población rusa, esta se independizara y pidiera después su anexión y unión a Rusia. En realidad, Crimea ya había sido rusa durante 170 años, lo cual explica todavía más su deseo de unión con Rusia.
Bien, termino con estas notas añadiendo un ruego. 
Que el lector distribuya ampliamente mis artículos sobre Ucrania 
(“Lo que no se está diciendo sobre Ucrania”, Público, 18.03.14;
“Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte II”, Público, 31.03.14;
“Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania”, Público, 24.04.14; y
“El silenciado movimiento de tropas estadounidenses cerca de Ucrania”, Público, 29.04.14)
puesto que la falta de diversidad de los mayores medios de información en España explica que se esté creando una histeria que puede llevarnos a una 3ª Guerra Mundial. Créanme que ello es posible. De ahí la necesidad de que a la población se la informe, lo cual no está ocurriendo en nuestro país. 
¡Por favor, háganlo!

quinta-feira, 1 de maio de 2014

burladero


Vicenç Navarro  



La hipocresía y cinismo de portavoces liberales como Mario Vargas Llosa


Este artículo muestra las manipulaciones de Mario Vargas Llosa en su análisis de la situación en Venezuela, contrastándolo con su silencio ensordecedor sobre lo que está ocurriendo en Honduras.
No soy un autor que utilice insultos en mis escritos. Mis artículos están ahí para que el lector pueda comprobarlo. La utilización de términos como hipocresía y cinismo en el título de este artículo no es, pues, un insulto, sino una descripción del comportamiento de portavoces neoliberales como Mario Vargas Llosa. Este autor, promocionado por El País (rotativo de orientación liberal), predeciblemente visitó Venezuela para apoyar a la oposición al gobierno venezolano (de sensibilidad liberal, en su mayoría) acusando a dicho gobierno de haber eliminado la libertad, incluida la libertad de prensa en Venezuela, y felicitando a los estudiantes que están manifestándose en contra del gobierno socialista venezolano por frenar la evolución inevitable de Venezuela hacia un régimen como el de Corea del Norte. Sí, lector, lo ha leído correctamente. Dijo que iba en la dirección de convertirse en un régimen como el de Corea del Norte (uno de los regímenes más totalitarios hoy en el mundo). Véanlo en El País, 26.04.14.
En cualquier país con auténtica libertad de prensa, estos comportamientos claramente hiperbólicos e insultantes deberían ser denunciados. No aquí, en España o en Catalunya. Son, por el contrario, comunes, no solo entre los “Losantos” de este país, sino también entre las derechas que se autodefinen como liberales. La falsedad de tales hipérboles (y no hay otra manera de definirlas) es fácil de demostrar. Vayan a Venezuela y verán que hay muchos más rotativos de derechas que de izquierdas. En realidad, hay muchos más rotativos de derechas en Venezuela que rotativos de izquierdas en España. En realidad, no hay ni uno que sea de izquierdas en España. Si el amor por la libertad profesado por el Sr. Mario Vargas Llosa fuera real, uno esperaría que protestara aquí, en España, por la falta de libertad de prensa en este país. Pero la falsedad de esta profesión de compromiso con la libertad aparece con el silencio ensordecedor de Mario Vargas Llosa, El País y la prensa española hacia uno de los países más represivos y menos respetuosos con la libertad hoy existentes en América Latina. Este país fue gobernado por un partido que lideró un golpe contra un gobierno democráticamente elegido. Dicho partido pertenecía a la Internacional Liberal. Este país es Honduras. 
Por cierto, se acaba de aprobar una sesión monográfica del Parlament de Catalunya sobre la situación en Venezuela, aprobada no solo por CiU sino también por PSC, ICV-EUiA y ERC (con la única oposición de las CUP), a la que se ha invitado a opositores al gobierno venezolano sin que se invitara a representantes de este a presentar otra visión distinta. Además de la falta de sensibilidad democrática que representa este comportamiento del parlamento catalán, este es también criticable porque nunca (repito, nunca) ha habido ninguna sesión de este Parlament para discutir la horrible violación de derechos humanos en Honduras, violación que es mucho más acentuada que en cualquier otro país de América Latina.
La opresión extrema en Honduras
En aquel país, un golpe contra un gobierno democráticamente elegido, presidido por Manuel Zelaya, tuvo lugar bajo la dirección del Partido Liberal, instrumento tradicional de las oligarquías hondureñas. Dicho golpe intentó legitimarse mediante elecciones, reconocidas por muchos organismos internacionales (como Reporteros Sin Fronteras, Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derecho Humanos) como fraudulentas. La libertad de prensa y de medios está sumamente limitada, como también lo han mostrado y documentado estos organismos internacionales.
La situación social se deterioró bajo el régimen liberal, iniciándose una de las épocas más violentas de la historia de Honduras. Según datos proveídos por el Center for Economic and Policy Research de Washington, EEUU, el 43% de los trabajadores hondureños recibe salarios por debajo del sueldo mínimo. Más de la mitad de la población vive en pobreza extrema (bajo Zelaya, esta había bajado a un 36%). Más de 5.000 niños viven en las calles de Tegucigalpa en condiciones de preocupante desnutrición, y así un largo etcétera. Como ha dicho un religioso jesuita, el padre Ismael Moreno Coto, el Estado hondureño (gobernado por los liberales durante muchos años) es un nuevo instrumento de los poderes económicos del país. Y, como era de esperar, la corrupción está ampliamente extendida. Según el informe Honduras-U.S. Relations, de los servicios de investigación del Congreso de EEUU (Congressional Research Services), esta situación y la regresividad fiscal (junto con el fraude) explican la enorme pobreza del sector público hondureño. Esto es lo que, por cierto, el Partido Liberal considera libertad.
En este contexto, la libertad de prensa es inexistente o sumamente limitada. Hay un miedo, que alcanza niveles de terror entre los periodistas, pues por cualquier crítica que aparezca, las represalias del poder frente al periodista son inmediatas y pueden ser fatales. Según PEN International, “pocos observadores podrían haber predicho la violencia dirigida en contra de los periodistas que siguió al golpe contra Zelaya en junio de 2009”. PEN se equivoca en su observación de que “no era predecible”. Sí que lo era, pues la historia de Honduras está llena de violencia, generada por las oligarquías dominantes en defensa de sus intereses. 32 periodistas han sido asesinados. En un país de unos ocho millones y medio, este número equivaldría a casi 1.200 personas en EEUU. El Sr. Mario Vargas Llosa jamás ha dicho nada de esta represión en contra de los periodistas, denunciada y conocida ampliamente debido a Reporteros Sin Fronteras. Ha sido esta asociación la que ha indicado la tasa de asesinatos políticos, que se extiende a toda la población, con particular intensidad entre los campesinos afectados negativamente por las medidas del gobierno liberal, entre otros. Esta tasa es “una tasa comparable a un país en guerra, 80 por 100.000 habitantes, en una población de 8,5 millones”.
Y los liberales del mundo, incluyendo Mario Vargas Llosa, El País y la Internacional Liberal no han dicho ni pío. Esto es lo que llaman libertad. A esto se le debe definir como cinismo e hipocresía.
Vicenç Navarro, 29 de Abril de 2014

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El silenciado movimiento de tropas estadounidenses cerca de Ucrania


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 29 de abril de 2014
Este artículo alerta de que las posibilidades de un conflicto militar en Ucrania son muy elevadas.
La administración Obama ha decidido enviar 600 soldados estadounidenses a países del Este de Europa, antes miembros de la Unión Soviética y ahora miembros de la OTAN, la alianza militar establecida para contener lo que se llamaba y definía como “vocación imperialista” de la Unión Soviética. Estos países son Polonia, Lituania, Letonia y Estonia. Tales soldados están regularmente estacionados en la base militar estadounidense en Italia, y son componentes de la 173 Brigada de Infantería. Su traslado a aquellos países es, supuestamente, para hacer ejercicios militares con las fuerzas armadas de dichos países. La administración Obama también ha enviado fuerzas navales al Mar Negro, donde Rusia tiene una base naval en Crimea. Esta movilización de tropas responde, en teoría, a lo que la Administración Obama presenta como una violación por parte de Rusia de los acuerdos de Ginebra alcanzados por la Unión Europea, EEUU, Rusia y Ucrania.
La Administración Obama ha acusado al gobierno Putin de no respetar el acuerdo, al continuar apoyando a los ciudadanos del Este de Ucrania, conocidos como los pro rusos, en aquella parte del país. En dicha acusación se asume que Rusia tiene suficiente influencia (cuando no control) sobre los llamados pro rusos en las zonas del este de Ucrania, que son fronterizas con Rusia, para que estos depongan las armas y abandonen los edificios públicos. Algunos, como el senador republicano John McCain, del Estado de Arizona, han llegado incluso a acusar al Presidente Putin de estar detrás de estos grupos pro rusos, manipulados directamente desde Moscú, desde el despacho del propio Putin. No se les ocurre, ni a McCain ni al Presidente Obama, que los llamados pro rusos no son meros maniquíes de la administración rusa y que tienen ideas propias, con condiciones específicas para aplicar el acuerdo de Ginebra. Ellos, después de todo, no estaban en Ginebra, como sí lo estaba el gobierno de Ucrania, y habían hecho demandas -que continúan haciendo- que no se incluyeron en el tratado de Ginebra.
El envío de tropas a los países del este de Europa, sin embargo, responde menos a lo que ocurre en Moscú que a lo que ocurre en Washington. En la capital de EEUU, la Administración Obama está perdiendo el control de la política estadounidense en Ucrania. La ultraderecha y lo que se llama derecha moderada están movilizándose, continuando una larga campaña que consiste en presentar al Presidente Obama como débil, el cual no está ofreciendo el liderazgo que EEUU y el mundo occidental necesitan. Esta movilización es la que motivó que la Administración Obama enviara al Vicepresidente Biden a Ucrania para mostrar solidaridad con el gobierno de Kiev. Pero ello no aplacó al Partido Republicano y al Senador John McCain. Este último ridiculizó el viaje de Biden, señalando que era una visita blanda y no dura, es decir, que Biden no se había comprometido con movimientos de tropas que señalaran al gobierno ruso que el gobierno de EEUU no tolera que Putin continúe sus supuestas estrategias de expansión. El problema, según John McCain, es que Obama es excesivamente blando, y lo que otros conservadores y portavoces conservadores, como David Books, el articulista conservador del New York Times, han llamado en otras ocasiones la falta de masculinidad (“The manhood question”), o lo que la ultraderecha española diría “no tiene los cojones” para enfrentarse al adversario. Es esta mentalidad la que lamentablemente está ejerciendo una enorme influencia en Washington ahora. Y nos puede llevar a un conflicto armado. No duden de que ello es posible. Y, en realidad, se ha estado preparando durante un largo tiempo la expansión de la OTAN hacia el este de Europa rodeando a Rusia.
Una de las personas que criticaron más el mantenimiento de la OTAN y su expansión hacia el Este fue nada menos que uno de los ideólogos más importantes de la Guerra Fría, George Kennan, y uno de los fundadores y arquitectos de la OTAN. Su argumento era que con la caída de la Unión Soviética y la derrota del régimen comunista, la OTAN había dejado de tener justificación. Según Kennan, la OTAN había conseguido su objetivo. Mantenerla, y todavía peor, expandirla hacia el este, rodeando ahora a Rusia, era –según él- un enorme error, pues era una provocación a Rusia, Estado que, para Kennan, debería convertirse en aliado de EEUU.
Según Kennan, la Guerra Fría había sido un gran éxito, pues él creía que su máximo objetivo era terminar con el comunismo, el mismo comunismo que había sido derrotado en la nueva Rusia. Antagonizarla y ponerla a la defensiva era –acentuaba Kennan- un enorme error. Como he indicado en otros artículos (“Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte I”, Público, 18.03.14; “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte II”, Público, 31.03.14; y “Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania”, Público, 24.04.14), posturas semejantes las han presentado Helmut Kohl, el unificador de Alemania, y Helmut Schmidt.
La OTAN hoy –según estos autores- está provocando a Rusia, convirtiéndose en un instrumento de inestabilidad en lugar de uno de defensa o seguridad. Kennan murió a la edad de 101 años hace solo unos años (en 2005). Fue embajador de EEUU en Moscú en 1952, y conocía Rusia bien. Predijo que la expansión de la OTAN hacia el Este llevaría a un conflicto armado, debido a que Rusia se sentiría acorralada. Y así está pasando. Como indicó antes de morir, y viendo el mantenimiento y expansión de la OTAN, Kennan protestó porque estas medidas significaban el final de un proyecto que había sido su vida.
Por paradójico que parezca, Kennan creía que la Guerra Fría tenía que ver con la contención del comunismo, cuando en realidad tenía que ver más con la expansión de EEUU. De ahí que el comunismo desapareciera pero la expansión hacia el Este continuara. No es el imperialismo de Putin, sino el del gobierno federal de EEUU, el que es un problema. Como dije en mis artículos anteriores no tengo ninguna simpatía hacia la Unión Soviética ni hacia la Rusia de ahora, pero presentar ahora al gobierno ruso como el mayor causante de la crisis en Ucrania me parece un enorme error que puede conducir a una guerra, lo cual no puede descartarse cuando no solo la cámara baja, sino también el senado de EEUU, pasen a estar dominados por el partido republicano, en el cual el Tea Party es muy influyente. Ello significaría que una guerra podría ser posible, con consecuencias imprevisibles. Así de claro.
http://www.vnavarro.org/?p=10731

terça-feira, 31 de dezembro de 2013

Bernard-Henri Levy, Vicenç Navarro, Dieudonné


¿Dónde está Bernard-Henri Lévy?    2013-12-23 10:35:36

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 27 de noviembre de 2013
 
Este artículo critica la selectividad de Bernard-Henri Levy en sus posturas pro derechos humanos, que siempre coinciden con la política internacional promovida por el gobierno federal de EEUU y la Unión Europea. El artículo también indica el gran silencio de este autor sobre la situación de Libia, que él contribuyó a crear.

http://www.vnavarro.org/?p=10239

Bernard-Henri Lévy tiene muy buena prensa en España, apareciendo con gran frecuencia en las páginas de El País predicando la moralidad de sus causas, que requieren con gran frecuencia intervenciones militares, lo cual explica que algunos intelectuales de la izquierda estadounidense lo califiquen como el moralizador de las guerras, en general, contra el Islam (ver Ramzy Baroud “France’s Sham Philosopher” en CounterPunch, 20.11.13). Presentado frecuentemente en los medios españoles como “el filósofo de Francia”, articula siempre posturas promovidas por el establishment político francés, rodeado siempre de grandes cajas de resonancia que explican su gran visibilidad mediática.
 
La última gran hazaña de este señor fue su liderazgo (que El País definió como moral) para que la OTAN interviniera en Libia para deponer al coronel Gadafi (basándose en una interpretación tergiversada y manipulada de la famosa Resolución 1973 de Naciones Unidas del 17 de marzo de 2011, que no permitía dicha intervención). Esta intervención se justificó por el supuesto apoyo de los Estados intervencionistas por vía militar (que incluyó desde bombardeos que afectaron a poblaciones civiles, hasta la transferencia de armas) para deponer a un dictador y sustituirlo por fuerzas democráticas que deseaban instaurar una democracia. Considerando la enorme evidencia que existe mostrando el apoyo de tales Estados (EEUU y Francia incluidos) a dictaduras casi medievales en la misma región, esta justificación carecía de credibilidad. Pero ello no inhibió ni frenó al filósofo de Francia en la utilización de dicha justificación. Y lo que es notorio es que repitió constantemente tal justificación con toda seriedad y contundencia, apelando a la moralidad democrática que según él debe caracterizar el comportamiento de las naciones civilizadas. Bernard-Henri Lévy (BHL) utiliza una narrativa llena de imágenes altisonantes, preñadas de gran pomposidad, como corresponde a uno de los intelectuales franceses más galardonados en Francia. El poder es siempre muy cariñoso y agradecido con sus sirvientes. Al servicio de su causa, BHL se trasladó a Libia con todo el aparato mediático y parafernalia teatral “en defensa de las fuerzas democráticas”. Y la intervención militar derrotó al dictador Gadafi.
 
¿Y qué ha pasado en Libia desde entonces? Gadafi fue un dictador como muchos de los dictadores que hoy existen en aquella parte del mundo, donde la democracia no existe ni siquiera a nivel de ensayo. Pero comparado con Arabia Saudí, Qatar y otros regímenes feudales, Gadafi no era, definitivamente, peor que los gangster que dominan aquellos otros países. La diferencia era que los últimos son fieles sirvientes de EEUU y de la UE, y Gadafi no lo era. Ni que decir tiene que el gran filósofo moralista BHL no prestaba atención a tales detalles, considerados insignificantes en la lucha entre el bien (que él representaba) y el mal (que eran todos los demás).
 
Pero analizaremos ahora lo que ocurre en Libia. Cualquier observador mínimamente objetivo debe concluir que Libia no es, en absoluto, una democracia, y que la situación actual es un desastre, con unos conflictos entre distintas facciones, entre las cuales están fuerzas de Al Qaeda, que se ha convertido en una de las fuerzas determinantes de los quehaceres de aquel país. Bandas armadas, sin ningún tipo de control democrático, gobiernan los distintos territorios, con asesinatos políticos y con una represión brutal hacia las voces y manifestaciones en contra de la dictadura de esas milicias armadas. Solo en un día (15 de noviembre) 31 personas fueron asesinadas y 235 heridas en una represión contra una manifestación en la ciudad de Trípoli que protestaba contra este régimen de taifas controlado por bandas armadas que atemorizan a la población a fin de defender sus propios intereses.
 
Y mientras todo esto está ocurriendo, el gran filósofo de Francia (y de El País) permanece callado. En realidad, y tal como señala Ramzy Baroud, lo más parecido a este filósofo son los intelectuales neocons de EEUU, que siempre alientan y exigen intervenciones militares “para defender la democracia”, detrás de cuyo noble objetivo hay intereses financieros y energéticos muy concretos que pronto aparecen, mostrándose como lo que son. Lo cual no inhibe a estos intelectuales a continuar moralizando sobre el deber de los países democráticos de ayudar a las fuerzas democráticas alrededor del mundo, cuando la realidad es precisamente lo contrario de lo que predican. Los mal llamados “gobiernos democráticos” han sido históricamente, y continúan siéndolo, los mayores soportes de los regímenes más dictatoriales existentes en el mundo.
 
La incoherencia de tales intelectuales, incluyendo “el filósofo de Francia” aparece con toda su crudeza no solo en el caso de Libia, sino también en el caso de Israel. BHL es un gran admirador de las fuerzas armadas de Israel, a las que clasifica como las más morales y democráticas existentes hoy en el mundo, apoyando siempre sus intervenciones militares. Es extraordinario que estas declaraciones se hicieran después de una de las intervenciones militares mas sangrientas e inmorales (de las muchas que han hecho tales fuerzas armadas) en la zona de Gaza en los años 2008-2009 y 2012. La ceguera moral e incoherencia intelectual de Bernard-Henri Lévy no tiene límites, lo cual no es obstáculo para que BHL aparezca, una vez más en El País, moralizando sobre la necesidad de intervenir militarmente en algún lugar del mundo árabe para “defender la democracia”.


Dieudonné

http://www.youtube.com/watch?v=gd0azlsPryI








Cover Photo

 

 
 
 La reina Isabel II,
 
 la de Gran Bretaña, ha concedido el perdón -sesenta años tras su muerte- a Alan Turing, que, además de su condena de 61 años por prácticas homosexuales, fue castrado químicamente.
 
Ten collons!...  a raiña inglesa
 

sexta-feira, 18 de outubro de 2013

tan francamente Francisco

¡Apunten... Quantcast

curas armados

Carta abierta a los caínes reunidos en Tarragona



Ilustrísimos, Honorables o Reverendísimos señores: Empiezo con el tratamiento protocolario por pura rutina y no porqué yo crea que alguno de ustedes es ilustre, honorable o, mucho menos, reverendísimo.

El pasado domingo 13 de octubre dieron ustedes y las organizaciones a las que tan indignamente representan un paso más en la consolidación de una ignominia, no por pasada, antigua o distante en el tiempo y en la memoria, menos injusta, sectaria y sangrante.

Acudieron, todos a una, a la beatificación de “522 nuevos mártires de la fe”. Es decir a rendir honores de próxima santidad a 522 víctimas de una contienda civil en la que un grupo rebelde de militares, alentados, exaltados y fanatizados por una opción religiosa se rebeló contra un gobierno legítimamente constituido, provocando tres años de horror y guerra y más de medio millón de víctimas.

Yo soy familiar directo (hermano) de una de esas víctimas. Mi “mártir” tenía tres años cuando un bombardeo de la aviación italiana aliada sobre un convoy civil, compuesto de ancianos y niños que huían, no del terror rojo, sino del terror “azul” que provocaban los excesos del coronel Cascajo y del general Queipo y que se creía protegido por la cobertura de la Cruz Roja Internacional fue salvajemente bombardeado a la altura de Villanueva de la Reina (Jaén) en la Nochebuena de 1936.

Un número indeterminado, nunca conocido, de ancianos y niños quedaron muertos, desperdigados entre olivos andaluces.

Los cadáveres de muchos nunca se localizaron, mi hermano entre ellos, y una losa de obscuridad, indignidad y miedo cayó sobre su frágil tránsito entre la vida y la muerte.

No ya ningún honor, ninguna memoria, ningún gesto humano hacía niños y ancianos, mucho más mártires que a los que ahora beatifican porque su única religión era la inocencia.

Cuando media España ha vivido con su dolor secuestrado durante 77 años, cuando las cunetas y fosas comunes de lo que llaman “piel de toro” están ahítas de sangre derramada y huesos sin identificar, cuando 150.000 víctimas-mártires no tienen ni nombre en sus enterramientos o monumentos al odio o al cainismo y cuando una Iglesia Oficial que alentó el fratricidio llamándolo “Cruzada”, cuando esta Iglesia no se ha dignado pedir el más mínimo perdón o asumir alguna responsabilidad en una actitud, presente en los sermones u homilías del cardenal Gomá que hablaban del “santo deber de exterminar a los enemigos”. Cuando la sangre inocente lleva tres cuartos de siglo manchando las manos y las hostias de estos “santos asesinos”, ustedes se van a Tarragona a seguir cimentando las dos Españas.
La España que se honra y beatifica y la que se ignora y deshonra, con premeditación y saña.

Su aprobación de la Ley Memoria Histórica ha sido testimonial, nunca han creído en ella y el mejor ejemplo es la nula asignación presupuestaria con la que la han dotado este año.

Han adoptado la falsa actitud “progresista” de “no reabrir viejas heridas” y “no mirar al pasado”, presente en el argumentario de todos sus cargos públicos. Pero el domingo se saltaron el guion, ¡y de qué modo!

Pero los datos están ahí. El arzobispo Montero Montoro, la fuente más fiable de la historia de lo que ustedes llaman “persecución religiosa”, nos pone en la certeza estadística. En la guerra civil fueron asesinados 13 obispos, 4.184 sacerdotes diocesanos, 2.365 religiosos y 283 monjas. Todas, muertes muy lamentables pero que sólo la represión del sanguinario general Yagüe a la población civil de Badajoz la supera.

Al mismo tiempo que morían sus mártires lo hacían más de medio millón de españoles. Y terminada la Guerra Civil hasta trescientos mil más fueron fusilados, represaliados u humillados con la santa complicidad de la autoridad Eclesiástica que nunca ha movido un dedo para condenar, denunciar o impedir el Genocidio.

¡Y ahora vienen ustedes a beatificar a 522 mártires!

Tienen ustedes la capacidad de vivir en la mentira. Y de cosificar a las personas y a sus argumentos.
Dirán que mi escrito está hecho desde el odio y el resentimiento. Y no voy a enmendarles la plana.

Cada Nochebuena que he visto el llanto de mis padres, acordándose de un niño de tres años asesinado en aquella fatídica Nochebuena, he sentido un odio íntimo, infinito e intenso hacía ustedes, su ideología, sus escudos, sus banderas y crucifijos y toda lo que representan. Ustedes hablan que su religión es el amor y la reconciliación pero el amor lo dirigen al cobro de importantes e insolidarias subvenciones y la reconciliación que predican tiene actos como el del pasado domingo en Tarragona.

Nada para unos y el cielo, “su cielo”, para otros.

Debería de darles una vergüenza infinita que todos los intentos de recuperar la dignidad y la justicia para nuestros cientos de miles de muertos hayan sido torpedeados, obstaculizados o impedidos por ustedes, sus ministerios y cómplices judicaturas. Que hayan echado de la carrera judicial al juez que hizo un intento de investigar “su”, genocidio, que nunca prescribe ni prescribirá y que haya que tenido que ser una juez extranjera la que se atreva a una mínima instrucción y convocatoria para que de una vez por todas, alguna ley, aunque sea débil, arroje luz sobres sus muchos crímenes y su infinita hipocresía.

¡Mala peste caiga sobre todos y cada uno de vosotros!

http://lucasleonsimon.wordpress.com/2013/10/17/carta-abierta-a-los-caines-reunidos-en-tarragona/


 
Los silencios del Papa Francisco
17 oct.

Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 17 de octubre de 2013
 
Este artículo critica el silencio del Papa Francisco frente al comportamiento de la Iglesia Católica durante el golpe militar y la dictadura que se estableció, jugando la Iglesia un papel central en aquel Estado y su represión.

Cuando el nuevo Papa fue elegido por los dirigentes de la Iglesia Católica, hubo una respuesta muy favorable de la mayoría de medios de información (que son también medios de persuasión), consecuencia de un estilo muy diferente a sus antecesores, y a unas posturas que señalaban un Papado distinto. Algunas voces, sin embargo, expresamos nuestras reservas (ver mi artículo “Posibilidades y limitaciones del nuevo Papado, de Francisco”, Público, 05.09.13), basadas en el silencio que el Obispo argentino Bergoglio había mantenido frente a las brutales violaciones de los derechos humanos hechas por la dictadura argentina (brutalidad ejercida frente a los resistentes a aquel régimen, que se había establecido en aquel país en defensa de sus grupos más privilegiados). Dicho silencio parecía traducir una falta de sensibilidad hacia las violaciones de derechos humanos realizadas por dictaduras próximas a la Iglesia Católica.
 
Inmediatamente aparecieron respuestas a nuestras reservas, acentuando que tal prelado, el Obispo Bergoglio, no había colaborado con la dictadura (a diferencia de gran número de jerarcas de la Iglesia Católica argentina) y que su silencio respondía más a un deseo táctico de, con su silencio, poder ayudar a las víctimas, justificando así que no denunciara públicamente a los verdugos de tales víctimas. Tengo que admitir que no me convenció mucho esta respuesta, dada por muchas autoridades de la Iglesia cuando se les critica su silencio frente a dichas violaciones.
 
Ahora bien, las declaraciones hechas por el Papa Francisco durante el inicio de su Papado parecían confirmar que el silencio que adoptó frente a la dictadura argentina podía deberse, después de todo, a su tacticismo. En varias ocasiones ha alentado a los creyentes católicos a que no se limiten a ayudar a los pobres, sino que vayan más allá y trabajen para eliminar las causas de la pobreza, interviniendo activamente en política si ello es necesario. Es más, en varias ocasiones ha señalado que entre las causas de la pobreza está la explotación del mundo del trabajo por parte del mundo del capital en su búsqueda insaciable de incrementar sus beneficios. Esto, y el hecho de que ha mostrado comprensión, cuando no simpatía, por la teología de la liberación, parecería confirmar que mis reservas estaban infundadas. El silencio del Cardenal Bergoglio era un silencio táctico, provisional, justificado por una situación especial.
 
Sin embargo, algo ha ocurrido que permite dudar de lo que motivó aquel silencio, pues este silencio se ha repetido de nuevo frente a las barbaridades cometidas por el golpe militar del 1936 en España y de la dictadura que estableció, que se caracterizó por una enorme brutalidad (ver mi artículo “La guerra civil no ha terminado”, Público, 08.10.13). Por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil. Como resultado de una represión sistemática del Estado fascista, miles y miles de españoles republicanos, defensores de un gobierno democráticamente elegido, fueron asesinados, torturados y/o exiliados, con muchos de los muertos republicanos (114.000), todavía en paradero desconocido.
 
Se tiene que asumir que el Papa Francisco sabe que una asociación que apoyó aquel golpe militar y la dictadura que le siguió fue precisamente la Iglesia católica. La evidencia de que ello fue así es enorme. Las declaraciones de las máximas autoridades eclesiásticas pidiendo la rebelión del Ejército y de los creyentes frente a un gobierno democráticamente elegido y su apoyo a la represión (que llegó a llamar Cruzada) son por todos conocidas. En realidad, la Iglesia fue más allá de colaborar con aquel régimen. La Iglesia no fue colaboradora, sino parte esencial del régimen. Era parte del Estado dictatorial. Y se benefició enormemente (en sus intereses terrenales y empresariales), resultado de esta identificación con el Estado dictatorial. La evidencia conocida muestra también que, como parte de aquel Estado, la Iglesia intervino directamente en la represión de los perdedores de aquel conflicto, formando parte de los tribunales que daban órdenes de fusilamiento y encarcelamiento. Es más, hay también evidencia de que entre los supuestos mártires homenajeados en Tarragona, había gran número de individuos que dirigieron directamente tal represión (ver el artículo “Beatos y Cínicos”, de José Mª García Márquez, en Público, 14.10.13)
 
Estos hechos están ahí para que lo puedan ver todos los que quieran verlo. Pero la Iglesia Católica y el Vaticano, dirigidos ahora por el Papa Francisco, no quieren verlo y/o están mintiendo deliberadamente. Y no hago esta acusación sin conocimiento de causa. El Cardenal Amato, representante del Papa Francisco en el evento, mintió en varias ocasiones en su discurso, utilizando un lenguaje de Cruzado, idéntico al existente, todavía hoy, en la cúpula de la Iglesia Católica, y que es idéntico al que utilizaron los golpistas para justificar su acción militar frente a un gobierno democráticamente elegido. Es sorprendente que este discurso (de que aquel conflicto era un conflicto entre Jesús y su Iglesia por un lado, y una “ideología diabólica anticristo”, por otro) se esté todavía pronunciando, y lo que es todavía más vergonzoso es que dicho discurso se presente como una “llamada a la reconciliación”.
 
¿Reconciliación con quién? ¿Con los familiares de los asesinados republicanos que todavía no saben dónde están sus muertos, asesinatos en los que colaboró y/o participó la Iglesia y que ahora, en el periodo post-dictatorial, esta institución se ha opuesto a la Ley de la Memoria Histórica, dificultando tanto el hallazgo como el reconocimiento y homenaje a esos “mártires” de la democracia? La incoherencia y/o hipocresía que la Iglesia puede llegar a alcanzar es extraordinaria. Y lo que es igualmente vergonzoso es que también hablaron de reconciliación los ministros del gobierno del PP, que han vaciado la Ley de Memoria Histórica y han hecho todo lo posible para que no se pueda encontrar a los desaparecidos. Esto es la marca España, motivo de vergüenza (si tuvieran tal capacidad) a nivel internacional. ¿Cómo puede el Papa guardar silencio frente a esta realidad?
 
En realidad, es imposible que el Papa no conozca tales hechos. De ahí que las mentiras de sus representantes y su silencio sean una enorme ofensa e indignidad a toda persona con sensibilidad democrática. La verdad existe y es fácil de comprobar. La Iglesia, en defensa de sus intereses materiales, y como empresa humana, defendió sus intereses y privilegios (la Iglesia era una de las mayores propietarias de la tierra en España, oponiéndose a muerte a la reforma agraria que afectó su propiedad) y se opuso al gobierno republicano porque estaban perdiendo privilegios empresariales. Es ahí donde radica su oposición a la República. La represión republicana poco tuvo que ver con las creencias religiosas (pues otras religiones pudieron ejercer su culto sin ningún obstáculo), sino que se debió al comportamiento de tal empresa –la Iglesia- en oposición y en defensa de sus beneficios materiales.
 
El representante del Papa Francisco estaba mintiendo cuando alababa la Cruzada, presentando sus mártires como inocentes, pues es imposible que no conociera la verdad. Decir que la Iglesia no intervino en el golpe militar y que no fue un eje fundamental de la dictadura, es una falsedad y una mentira, y la Iglesia lo sabe. De ahí que es imperdonable que, una vez más, el Papa Francisco mantuviera su silencio, un silencio doblemente culpable, pues es un silencio, no solo frente a un régimen de enorme brutalidad, sino frente a un régimen apoyado inmensamente por la Iglesia. Mantener un silencio ante esta situación es ser cómplice de aquellos horrores.
 
Pero además de cómplice, el Papa expresa una enorme incoherencia que, por desgracia, resta credibilidad a su postura en defensa de los pobres. La brutal represión en España fue precisamente frente a un gobierno, el gobierno del Frente Popular (que tuvo católicos entre sus miembros), que se caracterizó por su lucha en contra de la pobreza, lucha que le tuvo que enfrentar a los intereses materiales de la Iglesia. De nuevo la evidencia de ello es abrumadora.
 
Una última observación. Es de un enorme cinismo que las autoridades del Estado español y de la Generalitat, hoy gobernados por las derechas (que han diluido el compromiso que el Estado había adquirido en encontrar a los desparecidos republicanos), presenten también el acto de beatificación como un acto de reconciliación.

http://www.vnavarro.org/?p=9851

Fotos:
http://hispanianova.rediris.es/general/articulo/021/art021.htm
http://badajozylaguerraincivil.blogspot.com.es/2011/05/curiosa-fotografia-tomada-en-un-patio.html
http://albinosuarez.blogspot.com.es/2010_04_01_archive.html
http://www.blogoteca.com/acsuarezpicallo/index.php?cat=11338&pag=1
http://www.blogoteca.com/acsuarezpicallo/index.php?cod=83182

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quarta-feira, 18 de abril de 2012

de tiempo de mentiras a tiempo de ¿verdades?


http://www.publico.es/espana/429679/ya-no-estamos-en-campana-es-momento-de-decir-lo-que-de-verdad-pensamos



"Ya no estamos en campaña;

es momento de decir lo que de verdad pensamos"


El portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado califica de "utopía" los principios de la sanidad española de "universalidad, equidad, gratuidad y solidaridad

EFE Madrid 16/04/2012 14:04 Actualizado: 16/04/2012 14:17



El portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado, Jesús Aguirre.


El portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado, Jesús Aguirre, ha calificado hoy de "utopía" los principios de la sanidad española de "universalidad, equidad, gratuidad y solidaridad", tras afirmar que "ahora que no estamos de campaña electoral es el momento de decir lo que de verdad pensamos".

Aguirre ha hecho estas declaraciones en unas jornadas de debate sobre las Ineficiencias del Sistema Sanitario, en las que ha dicho que "una vez superadas las elecciones generales y las andaluzas los políticos deben decir lo que de verdad piensan aunque sea políticamente incorrecto".

"El debate actual de la sanidad está en decir qué es lo que nos podemos permitir", porque el resto, según ha ironizado, es como la canción de "vamos a contar mentiras, tralará, vamos a contar mentiras, tralará..."

El senador del PP ha resumido todo esto "en tres palabras: no hay dinero", por lo que, en su opinión, es "mentira" decir que se va a "mantener la máxima calidad" cuando es necesario "gastar menos".

En esta línea, ha comentado que es el momento de "coger el toro por los cuernos y a decir las verdades del barquero en el tema sanitario" en lugar de referirse a principios grandilocuentes con los que, ha matizado, "se nos llena la boca".

Estos fundamentos, en su opinión, "están bien, como algo utópico" pero no hay fondos económicos para mantenerlos en momentos de crisis si se quiere garantizar la sostenibilidad del sistema.

Aguirre insta a "cogerse los machos" para decir que la sanidad pública actual no es viable

"Una cosa es lo que nos gustaría tener y otra lo que podemos tener", ha confesado Aguirre, para comparar estos principios con otros derechos de la Constitución Española como el del trabajo y la vivienda, de los que carecen "múltiples, cantidad de españoles".

"Cogerse los machos"

Aguirre ha suscrito que ahora toca "bajar a las trincheras y cogerse los machos" porque no se puede hablar de "solidaridad" y "universalidad" en el Sistema Nacional de Salud para dar cobertura a más de 500.000 turistas que usan gratis los servicios sanitarios de este país, teniendo "un nivel adquisitivo mucho mayor que el nuestro".

Igualmente, se ha referido a los hospitales de Ceuta y Melilla que son "los de referencia" para todos los pacientes que residen en el "norte de África" y siendo "por supuesto, gratuitos".

"La gratuidad es una falacia", ha aseverado el senador del PP sobre otra de las bases de la sanidad española, defendiendo el que se establezca un capago sanitario en función de la renta. "Nuestro sistema lo estamos pagando todos y el dinero no llueve porque emana y sale de nuestros impuesos", ha precisado.

Tampoco la "calidad" es algo real para este político, quien ha dicho que depende de qué parámetros se usen y quién los evalúe, porque cuando una comunidad se analiza a sí misma, como ocurre en Andalucía, ha matizado, la conclusión siempre es que "somos los reyes del mambo".

El parlamentario ha recordado que se suele decir que la sanidad española es una de las mejores del mundo, pero ha apostillado que si se compara con la inglesa, la francesa, la holandesa o la de los países nórdicos se ve que "nuestra calidad difiere".

En este contexto de crisis económica, de "focos de ineficiencias" y "posos negros", el parlamentario ha insistido en que "no hay dinero para mantener la máxima calidad" en la Sanidad sino "lo esencial y primordial para nuestros pacientes".

"Estos son nuestros mimbres y con estos mimbres tenemos que hacer un cesto", ha apuntado Aguirre, quien ha insistido en que "no habrá que ser solidarios con quienes se aprovechan" de la sanidad, ni hablar de gratuidad "cuando no hay para todos" ni de calidad "a cualquier precio".




http://www.vnavarro.org/?p=7161


abr 16

El presupuesto del Gobierno Rajoy no es bueno para España


Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 16 de abril de 2012

Este artículo analiza los supuestos erróneos que guían el diseño del presupuesto propuesto por el gobierno Rajoy, y que dañarán extensamente tanto la eficiencia de la economía española como la calidad de vida de las clases populares de España.



Juan Torres, entre muchos otros economistas, ha señalado las enormes contradicciones existentes entre las promesas hechas por el Partido Popular, claramente descritas en su programa electoral y en los discursos del candidato Rajoy durante la campaña electoral, y las políticas llevadas a cabo por tal partido una vez en el gobierno. Tales contradicciones no pueden atribuirse a un error de cálculo, sino a una estrategia bien definida de realizar lo que estaban ya preparados para imponer a la ciudadanía española, ocultándolo con promesas que se han convertido en enormes falsedades. Nunca antes durante el periodo democrático, un gobierno había roto con mayor cinismo (y no hay otra manera de definirlo) las promesas realizadas durante la campaña electoral.

Este comportamiento ha alcanzado cotas hasta ahora desconocidas en la vida política de España durante el periodo democrático. La supeditación de la vida pública del país para satisfacer las necesidades partidistas del partido gobernante, ha llegado a niveles desproporcionados, que ha tenido un impacto opuesto al deseado. Retrasar, por ejemplo, la presentación del presupuesto para el día después de las elecciones andaluzas y asturianas, con el fin de ocultar las políticas sumamente impopulares, subestimó dramáticamente la inteligencia de la población española, y muy en especial de las clases populares, hecho que, aún siendo generalizado entre las élites políticas y mediáticas del país, alcanzó niveles democráticamente intolerables para un gobierno. Este retraso en facilitar la información tuvo predeciblemente el impacto opuesto al deseado por el manipulador gobierno Rajoy. La población andaluza y la asturiana se alarmaron al querer ocultárseles el presupuesto, pues muchos concluyeron que sería un presupuesto malo para sus intereses y eso afectó al comportamiento electoral de manera opuesta al deseado.


Tal retraso afectó también muy negativamente a la imagen del gobierno, perdiendo credibilidad internacional, causa, en gran parte, de que la prima de riesgo se disparara ocasionando un problema grave en el pago de la deuda pública española. Este periodo de silencio intentaba compensarlo Rajoy con declaraciones (que suponía, erróneamente, que podrían mantenerse confidenciales) a las élites de la Comisión Europea y del BCE, en las que afirmaba que el programa de reformas sería muy “agresivo” (término utilizado por el Ministro de Economía, el Sr. Luis de Guindos) en contra de los trabajadores, y que le “costaría una huelga general” (como indicó el presidente Rajoy). Estas declaraciones querían tranquilizar a sus superiores, diciéndoles que tuvieran confianza en él, que sería duro con las clases populares. Era el caso extremo de lo que Noam Chomsky llama la guerra de clases unilateral que se convirtió en bilateral a partir de la huelga general (ver su prólogo en el libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar en España, de Navarro V., Torres, J. y Garzón A.). El gobierno Rajoy es, sin duda, el más agresivo contra la España Social que haya existido en el periodo democrático y sus propuestas presupuestarias tendrán un impacto enormemente negativo para la gran mayoría de la población española.


Veamos los datos. El mensaje que el presupuesto del gobierno transmite es que el gobierno Rajoy quiere dar la imagen de que el mayor problema que tiene España es el elevado déficit público, y que para resolverlo hay que recortar dramáticamente el gasto público, incluyendo el gasto público social (que ya es el más bajo de la Unión Europea de los Quince, el grupo de países de la UE con un nivel de desarrollo económico semejante al de España). Estos recortes, además de desproporcionados, son indiscriminados, recortando incluso componentes del gasto esenciales tanto para estimular la economía como para resolver el enorme problema del desempleo, que es el mayor problema económico y social que tiene España. Recortar el gasto en infraestructura, I+D y educación, junto con el gasto en formación profesional, es suicida. Y empleo este término con todo rigor, pues tales medidas empeorarán dramáticamente las posibilidades de que la economía se recupere y con ello baje el déficit. La experiencia griega es el caso más claro del error de tales políticas. También muestra una enorme insensibilidad social, recortando gastos en sectores esenciales de ayuda a las familias españolas, como la sanidad y los servicios de dependencia, sobrecargando con ello a las familias (y en España, decir familia quiere decir mujer). Son unos presupuestos antisociales, anti-familias y anti-mujer. Sus medidas antisociales contribuirán al desempleo, pues destruyen empleo en los escasamente desarrollados servicios públicos del Estado del Bienestar (España tiene el porcentaje de la población adulta que trabaja en los servicios públicos del Estado del Bienestar más bajo de la UE-15). Es un presupuesto hostil al subdesarrollado Estado del Bienestar español, forzando a las Comunidades Autónomas (que gestionan la mayoría de los servicios públicos y transferencias del Estado del Bienestar) a unos recortes que no podrán absorber.


Pero la mayor incoherencia del presupuesto aparece en el capítulo de ingresos. Es bien conocido que hay tres maneras de reducir el déficit público. Una es estimulando la economía, creciendo económicamente, lo cual este presupuesto no conseguirá. Antes al contrario, este presupuesto aumentará más la recesión. La otra manera es reduciendo el gasto público, que es la vía escogida por este gobierno, medida que será contraproducente, pues al eliminar elementos estimuladores de la economía (consecuencia de la manera indiscriminada en que se han hecho tales recortes), la reducción del déficit será muy limitada (sin excluir su empeoramiento), como muestra claramente el caso griego. Y la tercera manera es aumentando los ingresos al Estado mediante aumento de los impuestos. Pues bien, en contra de lo que se ha publicado, este presupuesto recorta los impuestos en lugar de aumentarlos. Veamos. Las medidas impositivas del gobierno Rajoy se dividen en medidas estructurales, es decir, medidas que durarán muchos años, y medidas coyunturales, es decir, sólo por un par de años o poco más. Ni que decir tiene que las intervenciones más importantes para definir el déficit estructural son las intervenciones estructurales, no las coyunturales. Pues bien, el gobierno Rajoy ha disminuido los impuestos para las rentas superiores y medias, desgravando la compra de la vivienda, y ha bajado las deducciones fiscales por gastos financieros que favorece a las rentas superiores. Querer reducir el déficit estructural y a la vez bajar los impuestos estructurales es una contradicción y un enorme error.


La subida de impuestos del IRPF (que grava sobre todo a las rentas del trabajo) acentúa todavía más la dependencia de los ingresos del Estado de las rentas derivadas del trabajo, con el agravante de que el nivel formal de gravación para las rentas superiores es ficticio, resultado del impacto regresivo de las múltiples deducciones y artimañas legales que quedan permanentes. Y lo que alcanza niveles escandalosos es la política de corrección del fraude fiscal, pues favorece su permanencia y extensión, penalizando a los que no defraudaron a Hacienda y exigiendo tributaciones a los que defraudan muy por debajo de las exigidas al tributante promedio.


Es más, la mayoría del fraude fiscal (72%) en España, según los técnicos de Hacienda, procede de las grandes familias, así como de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año y de la banca. A partir de estas medidas de “supuesta corrección del fraude fiscal”, tales grupos serán favorecidos para pagar menos impuestos de lo que pagan la mayoría de contribuyentes al fisco.


La evidencia acumulada es que el presupuesto del gobierno Rajoy es un medio para conseguir los objetivos políticos deseados, que consisten en debilitar al Estado del Bienestar y diluir la protección social. Los objetivos fiscales –la reducción del déficit- son imposibles de alcanzar con este presupuesto, pues la única manera de reducirlo es creciendo económicamente y creando empleo, incluso a base de hacer inversiones destinadas explícitamente a crear empleo, lo cual ni siquiera se considera en este presupuesto.


Una última observación. Soy consciente de que algunos lectores pueden considerar exagerada mi definición del presupuesto Rajoy como el más antisocial que haya existido en España durante la democracia. Invito a tales lectores a que miren los datos. Como bien mostró David Lizoain en su análisis “El disparate presupuestario español”, el gobierno Rajoy intenta reducir el déficit consolidado un 3,2% del PIB. Pero de estos recortes, el gobierno central sólo contribuye en la mitad. La otra mitad la tienen que realizar las CCAA (que como he indicado, son las que gestionan los servicios y gran parte de las transferencias del Estado del Bienestar), cuyo gasto es mayoritariamente social (un 60%). Sus exigencias a las CCAA sólo pueden atenderse con recortes sustanciales de tal gasto que, sin ninguna duda, originarán el debilitamiento del sector público, con el enriquecimiento del sector privado, y muy en particular de los bancos y de las compañías de seguros que han deseado el desmantelamiento del Estado del Bienestar desde años. Lo dijo con toda claridad el Presidente del Banco Central Europeo, el Sr. Mario Draghi, en una entrevista al Wall Street Journal (24.02.12) cuando indicó que el Estado del Bienestar europeo no era viable. Y puso como condición para comprar deuda pública española que se privatizara el Estado del Bienestar, lo cual el gobierno Rajoy está haciendo a pies juntillas. Así de claro.


/E-0150h.49999/

terça-feira, 2 de agosto de 2011

la triple A escondida

La supeditación de las instituciones representativas a la banca


Artículo publicado por Vicenç Navarro
en el diario digital EL PLURAL, 2 de agosto de 2011

(Recibido por e-mail de vnavarro@vnavarro.org)


Este artículo critica el sesgo claramente político de las agencias de valoración de los bonos públicos, que siempre favorecen a los intereses del capital financiero que las financian. El artículo critica a los bancos centrales, incluyendo el Banco Central Europeo -instituciones que son públicas- por utilizar las evaluaciones tan poco objetivas y científicas de tales agencias en su valoración de la deuda pública de los países periféricos de la Eurozona.



Suponga usted que existiera una agencia internacional que se encargara de evaluar la calidad de los fármacos, y que esta agencia, financiada por los mayores laboratorios farmacéuticos del mundo, hubiera asegurado a toda la población mundial que el uso y consumo de un fármaco específico, producido por los laboratorios que la pagaban, era totalmente eficaz, curaba la mayoría de enfermedades, y no conllevaba ningún efecto negativo. Suponga también que, más tarde, se comprobara que todo ello era una gran mentira, mostrando que el famoso fármaco no sólo era ineficaz, sino que era muy tóxico: todos los pacientes que lo habían consumido habían fallecido, ocasionando millones de muertos en todo el mundo como consecuencia de ello. Si todo esto hubiera ocurrido, hubiera habido un escándalo inmenso. Y es más que probable que se exigieran medidas sancionadoras en contra de las agencias de evaluación, y en contra de la propia industria farmacéutica, que habría estado financiándolas.

Pues bien, por mucho que le cueste creérselo, esto es lo que ha ocurrido y, lo que es incluso peor, continúa ocurriendo, sin que haya habido ninguna sanción. Lo único diferente es que no son fármacos, sino productos financieros (como bonos, hipotecas, entre otros); que no era la industria farmacéutica, sino los grandes bancos; y que no eran una sino varias las agencias evaluadoras, de las cuales las más importantes se llaman Standard & Poors, Moody’s y Fitch, que están, en realidad, financiadas por la gran banca, Wall Street en EEUU.

Tales agencias daban Matrículas de Honor (lo que se llama categoría AAA) a los productos financieros de los grandes bancos, los cuales sacaban enormes beneficios de vender productos catalogados como excelentes cuando, en realidad, eran basura. Al ver la falsedad de sus evaluaciones, los bancos que vendieron tales productos se colapsaron casi al día siguiente de que las agencias les dijeran que estaban en una condición excelente. Y todo, repito, todo el sistema financiero mundial se hubiera colapsado si no hubiera sido por el apoyo que recibió de los Estados, transfiriendo la mayor cantidad de dinero que nunca se haya realizado del sector público al sector privado.

Pues bien, lo que es más indignante es que tales agencias continúen siendo las evaluadoras de los productos financieros que los bancos y los Estados venden y compran. En realidad, han sido agentes claves en la creación del llamado “problema de la deuda pública”. Cuando catalogan un bono de un Estado como de alto riesgo, inmediatamente encarece los intereses que los Estados tienen que pagar para vender sus bonos. El precio de la deuda pública queda así muy determinado por la evaluación que le hacen tales agencias. Y naturalmente, su objetivo (que es el objetivo de la banca) es que los intereses sean lo más altos posible pues así incrementan los ingresos a la banca, que es la que recibe tales intereses.

Las decisiones de las agencias de rating afectan a la ciudadanía normal y corriente. Sus decisiones influencian desde los intereses del crédito en un país al precio de las hipotecas. Todas estas actividades financieras están determinadas por lo que indiquen tales agencias, agencias que ya han mostrado su incompetencia en múltiples ocasiones y que continúan, a pesar de ello, siendo las voces que dirigen, desde la sombra, las actividades financieras de millones y millones de personas.

Que sus conclusiones no se basan en criterios objetivos y que sus evaluaciones carecen de credibilidad científica está ampliamente demostrado. El criterio que guía sus evaluaciones es fácil de detectar. Todo lo que las agencias perciben que le va bien a la banca, merece un sobresaliente. Todo lo que cuestiona los intereses de la banca recibe un suspenso. Ejemplos de ello hay miles. Cuando se implementaron los recortes de impuestos (que favorecieron primordialmente a las rentas superiores) llevados a cabo por el Presidente Bush Jr. (medida favorecida por Wall Street), que causaron que el presupuesto del estado federal de EEUU pasara de tener un superávit (de nada menos que 5.000 billones de dólares) cuando terminó la administración Clinton, a un enorme déficit, tales agencias aplaudieron los recortes, aunque crearan un déficit enorme, que ahora tales agencias denuncian, criticando a la Administración Obama por ello. Las agencias favorecen, en general, más a las Administraciones Republicanas que a las Demócratas.

Y ahora, tal como denuncia el que fue Ministro de Trabajo en la Administración Clinton, el Sr. Robert Reich, profesor de Public Policy de la Universidad de California en Berkeley, en un artículo reciente “The Biggest Driver in the Deficit Battle” (28.07.11), tales agencias han indicado que, a no ser que se recorten los gastos públicos (incluyendo las pensiones y los servicios sanitarios a la gente anciana) para reducir el déficit (en una cantidad de 4.000 billones de dólares), las agencias rebajaran la evaluación de los bonos del Estado federal, y ello aunque el Estado decidiera reducir el déficit a través de otros medios, tales como subir los impuestos. No es, pues, el tamaño del déficit público, sino lo que hay detrás, es decir, si la banca lo apoya o no, lo que decide el valor de la deuda pública.

Pero lo que es incluso más que indignante es que el Banco Central Europeo utiliza las evaluaciones de tales agencias para catalogar el valor de la deuda pública de los Estados de la Eurozona. Y lo mismo ocurre con el Banco Central de EEUU (The Federal Reserve Board), aunque hay presiones (¡por fin!) para que este último deje de hacerlo. Mientras, el lector debería estar hastiado de la enorme tolerancia, cuando no apoyo, que las instituciones financiadas públicamente tienen hacia estas agencias. Es el caso más claro de la supeditación de las llamadas instituciones representativas al poder de la banca.

Ahora bien, la indignación no debería limitarse a las Agencias. Debería también extenderse a los bancos centrales de cada país y al Banco Central Europeo, que podrían haber ignorado tales agencias de rating sustituyéndolas por otras más efectivas y desligadas del mundo financiero. Pero las instituciones más responsables de ello son las políticas, pues son los llamados representantes políticos los que nombran a los directores de los bancos centrales nacionales y a los gobernadores del Banco Central Europeo. Uno de los gobernadores más ultraliberales que haya tenido el Banco de España, el Sr. Fernández Ordóñez, fue nombrado por el Sr. Zapatero, y el Sr. Trichet, director del Banco Central Europeo, fue nombrado por el Consejo Europeo (los máximos responsables de la clase gobernante de la UE), y así un largo etcétera.

Lo cual me lleva a la última pregunta, la más importante. ¿Por qué los llamados representantes de la población nombraron a ultraliberales en tales puestos de responsabilidad? Y la respuesta es fácil de entender (aunque nunca la verá en los mayores medios de información y persuasión). Todos estos personajes ultraliberales están muy próximos a la banca. Y su nombramiento era un signo (le llaman guiño) a la banca para asegurarle que serían muy sensibles a sus necesidades. En realidad, no sólo los gobernadores del Banco de España y del BCE son muy próximos a la banca, sino la gran mayoría de Ministros de Economía y economistas de la Moncloa han sido muy próximos a la banca. Y ahí está el problema. De tanto guiño, las instituciones representativas se han quedado ciegas a las implicaciones de sus actos. La enorme influencia de la banca sobre el estado ha sido una de las características del Estado español, que ha reducido dramáticamente la calidad democrática de nuestro país. Así de claro.

http://www.vnavarro.org/?p=6034