nâo é por acaso Luis

nâo é por acaso Luis: (www.astormentas.com)
Poema ao acaso


quarta-feira, 12 de julho de 2017

Se eu fose catalán, ou mesmo um andaluz como Lucas...

Cataluña, en las conciencias



diada.
Conozco, por anticipado, que este post puede ser motivo de polémica. Que puede no gustar, y hasta enfadar, a personas que tengo y me tienen por amigo. Lo asumo.
Cuando hace siete años empecé a escribir e intervenir en las redes sociales y tener mi propio blog, venía del silencio forzado y mafioso que me habían impuesto los medios informativos de mi ciudad. El director de uno ellos me llego a confesar que “rebasas el límite crítico que mi periódico y esta ciudad están dispuestos a admitir”.
Empecé a escribir para poder expresar mis opiniones, contagiadas por el virus de la militancia de izquierdas, pero sin obediencias ni servidumbres a nadie, porque habiendo pagado un alto precio por ello, no las tenía.
Tengo la fortuna de haber tenido, en mi adolescencia, una reglada y metódica formación marxista. Alguien, que a pesar del tiempo transcurrido aún no puedo citar se encargó de ello. Cuando los muchachos de mi edad leían tebeos yo leía a Hegel, Comte, Fichte, Feuerbach, Engels… y a Marx.
Soy marxista no de vocación sino de formación, algo que ha frenado mi tendencia genética a la anarquía. Mucha gente se declara marxista y no han visto, ni de lejos, un libro de Marx.  Digo todo esto porque en su método de análisis de la realidad, Marx se declaró contrario a los nacionalismos. Los valoraba como un instrumento de las burguesías para desarrollar su poder y sus economías.
Esto fue rigurosamente cierto en su época y en su contexto. El feroz nacionalismo antagónico entre Francia, Alemania e Inglaterra empujó a dos guerras mundiales con el tristísimo saldo de 250 millones de muertos.
Al terminar la llamada “Segunda Guerra Mundial” –en realidad fueron sólo una- se desarrolló en todo el mundo, especialmente en Asia y África un proceso descolonizador donde, precisamente, los nacionalismos no burgueses cambiaron el mapa del mundo. India se independizó de la Gran Bretaña por un esfuerzo gigantesco de cultura e identidad, encabezado por personas como Mahatma Gandhi. China se quitó todas las influencias occidentales en los estados y ciudades de la costa, sin el menor apoyo de las llamadas burguesías, aliadas, en este caso con los intereses extranjeros.
Todos los estados de África recobraron su “nacionalidad” con un proceso similar, millones de desarrapados expulsaban al imperialismo, aliado también con las burguesías económicas locales.
Asistimos estos días a una descalificación, supuestamente ideológica, del proceso soberanista de Cataluña. Vocablos y propaganda superficial, anatemas de la derecha por el rompimiento de la “Unidad Nacional” y de la izquierda, por apriorismos de clase.
Marx, nos dio, precisamente, una herramienta para analizar la realidad: el materialismo dialéctico. ¿Es la burguesía la impulsora del llamado “proces” en Cataluña? Nada más lejos de la realidad. Los llamados “convergentes” de Pujol y Más no eran soberanistas, eran “catalanistas folclóricos”. Su soberanismo es cosa de hace tres días. Precisamente como casi única salida para tapar la corrupción generaliza y compartida que tenían con los gobiernos de Felipe González y Aznar, de rancio centralismo castellano-estepario.
He tenido la oportunidad de conocer de cerca la realidad de Cataluña. El soberanismo es, pura y simplemente, un movimiento transversal, que afecta a la mayoría de las capas sociales, culturales y económicas. Es la reafirmación de una identidad, antagónica de lo español y lo castellano desde el fondo de la Historia y del Medievo que se articula en el asocianismo: el vecinal, cultural o de ocio.
Con una visión simplista, temeraria e irresponsable,  el Estado Central viene ignorando la produnda realidad de este sentimiento. “Bombardéalos cada veinte años” dijo una personalidad tenida de “izquierdas”
Las dos regiones más industrializas del país, Cataluña y Euskadi, eran –y son- lógicamente las de mayor riqueza. Euskadi se agenció, aún en el franquismo, una foralidad fiscal diferente. “Su dinero para ellos”. Cataluña no. Y de esta forma, su aportación al PIB nacional es superior a lo que recibe. Con una cierta lógica si no estuviera, como está, basada en el abuso. Los “servicios” de Cataluña están en mucho peor estado que los demás.
Por ejemplo, su parque eléctrico, su red de distribución y potencia,  está obsoleto. Los transformadores, interruptores y centrales de Cataluña son antiguos y desfasados. No soportan la carga. Hace unos años hubo un apagón que duró una semana. ¡Un milagro! Un milagro que no haya uno cada mes. He trabajado cuarenta años en una empresa eléctrica y se de lo que hablo.
Millones de catalanes tienen que pagar a diario el uso de autopistas. Las concesiones administrativas son eternas, y muchos trabajadores tienen que incluir en sus gastos mensuales una cantidad para unos peajes que son prácticamente obligatorios.
Los transportes públicos en una concentración urbana como el “Gran Barcelona” de cuatro millones de habitantes son una vergüenza. Las que llaman “Rodelias”, los trenes de cercanías,  tienen unos vagones, unas locomotoras,  de desecho, los trenes se retrasan, se rompen, y la gente viaja hacinada, con el riesgo cierto de llegar tarde a sus trabajos.
Por comparar. He viajado de Madrid-Atocha a San Fernando de Henares, en verano, con aire acondicionado, en un tren de lujo, que a media mañana estaba vacío y que mantenía intacta su frecuencia. El agravio ofende a la vista y a las personas.
Las compañías aeronáuticas que establecen destino u origen en el aeropuerto de Barcelona, se ven obligadas a hacerlo también en Madrid, por imperativo legal. El 80 por ciento de las becas universitarias que se conceden en España son para el área de Madrid.
En definitiva, el más feroz nacionalismo, burgués y económico que hay en España, es el nacionalismo centralista madrileño. Y no lo denuncia casi nadie. Ni los sesudos izquierdistas, marxistas de pacotilla.
En ejemplo, casi folclórico de esta realidad, que dura ya tres siglos.  Me lo contaba una persona muy cercana a los hechos.  El proceso de contratación del futbolista Alfredo Di Stefano por el Real Madrid. Di Stefano jugaba en un equipo de escaso nivel, el Millonarios de Bogotá. Estaba cedido hasta un treinta de junio por el equipo de su propiedad, el River Plate argentino. El  FC Barcelona lo contrató negociando un traspaso con su legítimo propietario. Enterado Bernabeu,  contrató al futbolista cuando faltaban cinco días para ese treinta de junio. El asunto se planteó como un pleito entre las dos entidades. Para dirimirlo, Franco convocó al famoso “diálogo en una mesa” a los dos presidentes, Martí y Bernabeu, junto a un falangista de pro y hechos, Elola Olaso. Elola llegó a la mesa. Se descolgó el pesado cinto que llevaba en  la cintura y sacó un pistolón que llevaba en él y lo puso encima de la mesa. ¡Venga, a “dialogar”!  Una decisión salomónica: jugaría una de cada una de las cuatro temporadas que estaba contratado en uno de los dos equipos. Empezando, naturalmente, en el Real Madrid.
Antes de que acabara esa primera temporada, Martí, y Carreto (que lo había sucedido en la presidencia) comenzaron a recibir presiones en sus empresas de importación textil. En anónimos le dijeron que no iban a exportar ni un metro de tela. Ante argumentos tan “poderosos” renunciaron a sus derechos sobre el futbolista.
El símil vale para el momento actual.  Elola-Rajoy invita a “negociar”, saca su pistolón (La Constitución y el TC obejuno y afecto) y dice: ¿Qué negociamos? El president de turno se arruga. Viene Soraya y dice cual vaquero de saloon, “¡En veinticuatro horas tumbo lo que acordéis! ¡España y yo, somos así, catalanes!
La imagen es consecuencia de una larga deriva. La  representa, mejor que nadie, Esperanza Aguirre, delante de una mesa de firmas en la Gran Vía madrileña: ¡Una firmita CONTRA los catalanes! El PP, por motivos electoristas, jugó la baza primaria de enfrentar a Cataluña con el resto de “fieles”. Les daría un puñado de votos. El monstruo creció y hemos llegado, entre la inopia y la absoluta falta de imaginación, la anulacion de un Estatut aprobado por todo el mundo, incluido el Parlamento Nacional, declarado “inconstitucional” por una peña de jueces amigos del PP cuando, por ejemplo, el Estatut valenciano era y es idéntico.
No soy catalán. Soy andaluz, y a mucha honra, que se diría en el lenguaje de la calle. Andalucía es mi patria y mi identidad. Y llevamos sufriendo el mismo o peor maltrato de la llamada pomposa y demagógica “Unidad de la Patria”. La riqueza fundamental de Andalucía es la agraria. Y el 90 por ciento de su propietarios, viven en la Gran Vía, sin dignarse pisar nunca “sus posesiones” y declarando su renta –si es que lo hacen- en la capital de “su” España.
Para nada me siento “patriota” de esta patria de señoritos engominados, con la banderita en la muñeca,  que evaden sus impuestos, los ocultan en cuentas en Suiza, Jersey o Panamá y que se les enervan las venas del cuello gritando. ¡Vi-va-Es-pa-ña!
Siendo como soy, cercano a Podemos e izquierda Unida, y a pesar de ello,  estoy sin ambages con el proceso soberanista de Cataluña. ¡Ya está bien de colonialismos!
¡Votaría, y votaría sí!

Acerca de lucasleonsimon

Nací en Córdoba en agosto de 1947 en el seno de una familia republicana, represaliada por el franquismo. A los catorce años comencé a trabajar en la empresa Cenemesa, más tarde Westinghouse y más tarde ABB. Me inicié en el sindicalismo y la política clandestina, al mismo tiempo. Fui concejal del Ayuntamiento de Córdoba entre 1983 y 1987, en el gobierno de Julio Anguita. Desde 1985 he ejercido el periodismo de opinión en medios como Diario 16, Nuevo Diario de Córdoba, La Tribuna, La Información, Diario de Andalucia y Agencia Efe.










Lorenzo Gómez Cánovas dijo:
Magnifico articulo Lucas, soy hijo de murcianos tengo 77 años y he pasado por todo el escalafón de la represión franquista conocida, en Cataluña donde nací, en Barcelona, y el día 1 de Octubre votare SI, (si nos dejan votar).

https://lucasleonsimon.wordpress.com/2017/07/09/cataluna-en-las-conciencias/



E/.-12.07.17.01:07.-/-P/.-/-K/.- ( )/

2 comentários:


  1. "La consulta catalana enfrenta a los socios de En Marea

    Referente y fundador de Anova, Xosé Manuel Beiras se pronunció hace apenas unos días en Barcelona a favor de la consulta catalana. «Hay que hacer el referendo, pase lo que pase [...] y en mi opinión @EnComu Podem no puede tener dudas en ese sentido», dijo, lanzando un dardo a Ada Colau y a todo el sector de Podemos que, a nivel nacional, ha mostrado una cierta ambigüedad en la posición sobre la consulta.

    No ha sido el caso de Alberto Garzón, el referente de Izquierda Unida, quien se ha pronunciado en las redes sociales abiertamente en contra del proceso. «Es legítimo querer dejarnos aquí con Borbones y Bárcenas e ir de las manos de Pujoles, como lo es creer que eso no resuelve problema alguno», escribió en su cuenta de Twitter.


    Las reacciones desde Galicia no se hicieron esperar. Sobre todo desde el ala de Anova, donde algunos de sus miembros arremetían, precisamente, contra el que es referente estatal de Esquerda Unida, uno de sus socios en En Marea.

    Antón Dobao, de la dirección de Anova, llegó a escribir lo siguiente:
    «Alberto Garzón... Jesucristo bendito, que nivel de raciocinio... E seguimos intentando entender o mundo que nos envolve»
    o «Algúns deben pensar que para proclamar unha república federal en España ten que vir o rei e asinar un decreto para retocar a Constitución», son algunas de las frases que deslizó Dobao en las redes.

    La consulta catalana pone así al descubierto las contradicciones entre los socios de En Marea, donde miembros de Anova arremeten contra las tesis de Esquerda Unida, su socio, a solo unos días del plenario. El propio Villares ha defendido la consulta catalana, mientras que otros compañeros de En Marea se han mostrado en silencio.
    Debate ideológico de fondo

    Más allá de cuestiones sobre la forma que toma el partido instrumental y cómo configura su dirección, en En Marea hay ahora un debate de fondo que el conflicto con Cataluña vuelve a poner encima de la mesa. Y es en qué medida prevalece el carácter nacionalista o no de la formación. Hay un sector de En Marea partidario de preservar el cariz nacionalista, en el que están una parte de Anova, Cerna y el propio Luís Villares, y una corriente que considera prioritaria la alianza popular de clase a nivel de todo el país, lo que pasa por afianzar el pacto con Podemos. De ahí la buena relación de Xulio Ferreiro, de Marea Atlántica, y Antón Gómez Reino, próximo a Pablo Iglesias. El ala nacionalista, en cambio, sostiene que consolidar este modelo conduce a la larga a convertir En Marea en una sucursal de Podemos, y por eso hay voces que lamentan la invisibilidad de la acción política del grupo en Madrid.

    Los diputados en el Congreso se niegan a rendir cuentas en la asamblea del próximo sábado

    ... "


    http://www.lavozdegalicia.es/noticia/galicia/2017/07/12/consulta-catalana-enfrenta-socios-marea-plenario/0003_201707G12P5994.htm

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  2. Carta de Eduard Punset Casals al President de la Generalitat
    19 Jul 2017

    En noviembre de 2016, hace casi un año, y con ochenta cumplidos, decidí
    que había llegado el momento de retirarme de la vida activa. Después de
    treinta y cinco años dedicado a la divulgación científica en España, hecho
    sin precedentes en la política televisiva española, decidí poner punto final a
    tan gratificante etapa.

    ¿Qué me había llevado a esta conclusión? En primer lugar, mi experiencia
    de siete años en la Universidad de Londres, dando clases en horario
    nocturno para una audiencia española, por el simple hecho que era difícil
    que los jóvenes entendieran los vericuetos de la divulgación científica, en
    un país donde la investigación se había explicado poco y mal. En el mismo
    sentido, entre otras actividades, por las mañanas en Londres me dedicaba a
    trabajar mi tesis, que me permitió obtener el doctorado en Economic
    Science, así como difundir para la BBC noticias del ámbito económico para
    los espectadores de habla hispana; esta circunstancia, sin duda, me
    catapultó al maravilloso mundo de la divulgación científica para Televisión
    Española, un campo prácticamente inédito y hasta entonces inexplorado en
    España. Dirigí el programa Redes diociocho años en total, desde 1996 hasta
    2013.

    En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, un país como España, tan
    acostumbrado a los San Fermines y a las procesiones del Santo Sepulcro,
    parecía poco dado a grandes y profundos cambios en educación y
    pensamiento. Una de las razones que me llevaron a deducir que las cosas
    podían evolucionar hacia esta dirección y de manera distinta a las del
    pasado fue, sencillamente, la propia naturaleza del cambio, tan inherente al
    ser humano. ...

    Por último, en aquel momento, existía una Primera Transición en la que era
    preciso reconocer y aceptar la ayuda de todos aquellos que habían optado
    por no seguir donde antes: el ejemplo de Adolfo Suárez y su papel con la
    dictadura y su pasado franquista es perfecto para comprender esta
    “transición” y cambio de paradigma; pero en su mayoría también es cierto
    que no acabaron de entender, y quizá tampoco de aceptar, una Segunda
    Transición, a la que se debían, como culminación de la Primera. Una
    Segunda Transición en vistas a trabajar de forma clara por la separación de
    poderes, la no injerencia entre poder Legislativo, Judicial y Ejecutivo y, al
    fin y al cabo, el invento de una nueva democracia española, con el objetivo
    puesto hacia un futuro mucho más abierto y no como un espejo permanente
    del pasado.

    A efectos prácticos, y con este fin, decidí aceptar el cargo de Ministro para
    las Relaciones con las Comunidades Europeas (9 de setiembre de 1980 – 27
    de febrero de 1981) en el llamado primer gobierno democrático de Suárez,
    así como anteriormente en el del President Tarradellas, como Conseller de
    Economia i Finances (19 de octubre de 1978 – 8 de mayo de 1980). Accedí
    al ministerio español por sugerencia directa de Suárez, para que participara
    activamente en la Primera Transición y para, justamente, remar hacia este
    intento de apertura mental y de mejora democrática, tan absolutamente
    rompedora. Y esto, en un país donde todo, o prácticamente todo, en
    muchos ámbitos, sin ir más lejos el político, sigue aún por hacer o a medio
    hacer.

    Han tenido que transcurrir muchos años para que, ahora, como catalán, dé
    muestras de mi reconocimiento y gratitud al actual President de la
    Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, así como el vicepresident,
    Oriol Junqueras, y a toda la junta de gobierno, por seguir remando en la
    misma dirección democrática. Es por esto que estoy completamente a favor
    de celebrar el referéndum del 1 de octubre, por el simple derecho
    democrático (el sustantivo es importante) que tenemos todos los
    ciudadanos de Catalunya a ejercer nuestro voto. Pura y simplemente: no
    pueden impedir el mío ni el de nadie: Quiero que me dejen votar.

    http://blogs.publico.es/otrasmiradas/9663/carta-de-eduard-punset-al-president-de-la-generalitat-quiero-que-me-dejen-votar/

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