nâo é por acaso Luis

nâo é por acaso Luis: (www.astormentas.com)
Poema ao acaso


sexta-feira, 13 de abril de 2018

Brasil e Lula



Lula para principiantes


lula

Brasil no es para principiantes, sostuvo con su poética despiadada Tom Jobim.
Entender este país exige una inmensa capacidad de imaginación sociológica. El Brasil de hoy conserva sus marcas históricas, la sociogénesis de un pasado que revive día tras día en la prepotencia de sus élites, en la persistencia de sus estructuras esclavistas y en un sistemático desprecio hacia la democracia y hacia los derechos de casi todos sus habitantes, transformados en extranjeros dentro de una nación sin patria.
La historia de Brasil ha sido modelada a golpes y engalanada por narrativas indulgentes que han pretendido explicar lo inexplicable. En definitiva, aunque todo funcione mal, Dios y la alegría son brasileños. ¿Qué más se puede pedir?
Un país cuya independencia fue proclamada por un príncipe, hijo del rey de Portugal, que se consagró emperador “constitucional” y defensor perpetuo del país. Una nación independiente que nació como imperio. Un imperio que permanece hasta hoy gobernado por sus dueños.
Así, la democracia ha sido una excepcionalidad en la historia brasileña. A falta de democracia política y social, Brasil inventó la “democracia racial”, una ficción doctrinaria que bien podría haber servido para construir el imaginario de una sociedad igualitaria, pero que se transformó en el mito que oculta un racismo institucional que transforma a millones de seres humanos en sujetos del desprecio y la exclusión. En la segunda nación con mayor población negra del planeta, la historia la escriben los blancos, el poder y la riqueza la acumulan los blancos, las oportunidades las secuestran siempre los blancos. Los blancos, esos que viven indiferentes ante la violencia y la segregación de los ciudadanos y las ciudadanas silenciados, invisibilizados, abandonados: pobres, negros, campesinos, indígenas, mujeres y niñas violentadas, violadas, seres humanos sin techo, sin tierra, sin nombre, sin derechos.
Brasil, un país continental, repleto de golpes. Y de mentiras. Cuando el régimen militar derrocó al presidente democrático João Goulart, en 1964, prometió restablecer el orden institucional en apenas un día. Permaneció en el poder 21 años. El primer editorial de diario O Globo, después del golpe, sentenciaba: “resurge la democracia”.
Y la democracia resurgió, pero dos décadas más tarde, sustentada en una ley del olvido y de la impunidad frente a los crímenes militares. Nadie sería juzgado. Nadie condenado. El poder se delegó en un presidente elegido de forma indirecta, sin el voto popular, que murió antes de asumir el cargo, transfiriendo así el mandato a un cacique inexpresivo y gris, con aspiraciones de poeta mediocre y heredero feudal de una de las regiones más miserables del país. La democracia quiso resurgir, pero no pudo.
Recién en 1989 se realizarían las primeras elecciones presidenciales desde 1960. Durante casi 30 años, Brasil había conseguido vivir al margen de la más diminuta e imperceptible democracia representativa. Sus élites, sin embargo, explicaban que el período de excepción dictatorial había constituido un verdadero “milagro”, y así comenzó a ser llamado el particular proceso por el que una nación que llegó a crecer más de 30% en apenas un año, pudo transformarse al mismo tiempo en una de las sociedades más injustas y desiguales del planeta.
La ruptura
La historia brasileña desde los años 90 es, más o menos, conocida. Fernando Collor derrotó a Lula con el apoyo solidario de la Red Globo. Collor fue destituido y asumió Itamar Franco, que no hizo casi nada, aunque era bonachón y solía fotografiarse cerca de muchachas sin ropa interior, lo que hizo pensar a muchos que se trataba de un buen presidente. A Itamar lo sucedió el príncipe de los sociólogos, Fernando Henrique Cardoso, que también derrotó a Lula y exigió que, quienes conocían su pasado, olvidaran todo lo que había escrito. En 1998, Lula volvió a ser derrotado por Fernando Henrique, que además de avanzar en un plan de privatizaciones, nunca revirtió y, en algunos casos, empeoró las ya deterioradas condiciones de vida de los más pobres. Durante sus dos mandatos, la pobreza creció o se mantuvo estable, alcanzando, en 2002, al 31,8% de la población. Ese año, Lula ganaría finalmente las elecciones presidenciales.
El ocaso del gobierno Cardoso significó el agotamiento o, por lo menos, el profundo deterioro de un modelo de acumulación y dominación que había imperado desde la transición democrática. A pesar de la crisis del régimen, las élites brasileñas confiaban en que Lula no significaría una amenaza a sus intereses corruptos y mezquinos. Razones tenían. El ex líder metalúrgico, había escrito una carta al pueblo brasileño en la que prometía no amenazar la riqueza y las propiedades de los más ricos, sino desarrollar un programa de inclusión social que sería beneficioso para el país. Si le creyeron porque no les quedaba otro remedio o porque confiaron en que, finalmente, lo habían derrotado, no podremos saberlo. Lo que sí sabemos es que el ex líder metalúrgico no mintió y desarrolló un inédito programa de reformas sociales cuyos resultados fueron excepcionales.
La pobreza bajó significativamente, reduciéndose en 12 años más del 73%. La llamada pobreza crónica pasó del casi el 10% al 1%. Todos los sectores sociales aumentaron sus niveles de ingreso. Los más ricos, por ejemplo, 23%. Pero los más pobres, 84%. Brasil dejó de ocupar el humillante mapa del hambre de la FAO, ampliando oportunidades y condiciones de bienestar hasta entonces inimaginables entre los sectores más pobres del país.
Pero los grandes indicadores sociales, educativos y económicos, en definitiva, el excelente desempeño de su gobierno, no fue lo que dotó a Lula de inmenso reconocimiento y aprobación. Lo que lo transformó en un verdadero mito, en una personalidad de culto y admiración por parte de los sectores populares, fue el carácter fundacional que adquirió su mandato. Los pobres pueden no codificar la sociología o la economía con los encriptados códigos teóricos de los intelectuales, pero no por eso son menos sutiles y perspicaces a la hora de comprender su propia realidad social.
Los pobres saben, por ejemplo, que el ingreso tiene que ver con sus capacidades y oportunidades de bienestar. Así, operacionalizan esta evidencia en indicadores muy concretos, por ejemplo, tener o no acceso a mayores y mejores niveles educativos, tener posibilidades de acceso al crédito que permite comprar una casa propia o algunos bienes de consumo básicos, tener energía eléctrica, cloacas, agua potable y, cuando exageran en sus aspiraciones de bienestar, poder viajar a visitar sus seres queridos en avión.
Todo esto, que constituye un inventario de derechos y oportunidades básicas en cualquier república moderna, nunca había estado al alcance de millones de brasileños y brasileñas. El gobierno de Lula, y posteriormente el de Dilma, ofrecieron, por primera vez, la oportunidad efectiva de sentirse ciudadanos y ciudadanas a un inmenso contingente de personas que habían sido despreciados, descartados y humillados por unas élites que fingían desconocer su existencia como sujetos de derechos o como simples seres humanos con necesidades elementales nunca satisfechas.
Lula vino a reparar esta injusticia histórica. Y lo hizo con una enorme capacidad de gestión y ejerciendo un fuerte liderazgo político, dentro y fuera del país.
La avasalladora fuerza de Lula tomó de sorpresa a unas élites indolentes e ignorantes que suponían que un obrero metalúrgico sin instrucción universitaria fracasaría en su afán de dirigir los destinos de la décima potencia económica del planeta.
En una década, Lula y Dilma, redujeron en 53% el déficit de acceso a la vivienda digna. Construyeron más de 1 millón 700 mil casas populares, universalizaron el acceso a la energía eléctrica (en un país con una inmensa desigualdad energética), aumentaron significativamente el porcentaje de domicilios con acceso a agua, duplicaron la matrícula universitaria, construyeron más universidades y escuelas técnicas que en toda la historia del país hasta el 2002. Todas estas políticas fueron el resultado de poner a los pobres en el centro del presupuesto nacional, beneficiaron especialmente a la población rural, a las mujeres, los jóvenes, las comunidades indígenas y la población negra.
Si quisiéramos entender Brasil con ojos argentinos, aunque con enormes diferencias y especificidades históricas, deberíamos pensar que Lula cumple un papel mucho más cercano al que Perón ejerció desde 1946, que al de Néstor Kirchner desde el 2003, ante la crisis del 2001. El presidente Kirchner tuvo un papel excepcional en fundar las bases de una república construida sobre los pilares de la igualdad, los derechos humanos y la justicia social. Lo hizo con una gran capacidad de gestión, gobernando un país en ruinas, pero teniendo como referencia un imaginario y una historia que pretendía ser recuperada o refundada.
Lula no. Lula es el fundador. El gran arquitecto democrático de un Brasil, que nunca existió.
La poderosa y contundente consigna de que “la patria es el otro”, es la emotiva síntesis de una década de realizaciones que hemos conquistado colectivamente. La síntesis que gana sentido y referencialidad en un pasado común y se encarna de manera viva en la necesidad de construir un nuevo presente. Es el pasado que se proyecta y se espeja en nuestros grandes líderes democráticos históricos (Yrigoyen, Perón, Evita, Cámpora, Alfonsín), así como en las víctimas de la dictadura y en nuestras heroicas madres y abuelas. Es el futuro posible, ante la existencia de un pasado real.
Más tarde
Brasil no tuvo ese pasado. Ni ningún otro comparable. Medio siglo más tarde que la Argentina, Brasil cumplió el mandato que muchas veces les ha cabido en América Latina a los gobiernos populares: ser las administraciones que instalan, construyen y defienden un orden republicano, modernizador y democrático, frente a la barbarie predatoria que imponen unas élites del atraso que siempre parecen tener nostalgia de la Edad Media.
Lula funda el Brasil republicano. Es el líder que no está dispuesto a aceptar que no haya espacio para todos y todas en un país de iguales. Y el que, sin tapujos ni remordimientos hipócritas, no tiene miedo de decir que aspira a que todos vivan mejor, que los pobres puedan comer bien, vivir bien, tener sus hijos en las universidades, ser propietarios de las casas en las que viven. Lula no aspira a ser un hippie con onda, predicando una crítica desenfocada a los bienes de consumo. Porque sabe que de ellos depende la posibilidad de hacer de la vida digna una oportunidad efectiva y no una falsa promesa.
¿Por qué el juez Moro encarcela a Lula sin otra prueba que su propia convicción? Porque ha sido la estrategia que el poder financiero (improductivo y predatorio), el gran monopolio comunicacional que es la Red Globo, y sectores políticos conservadores (entre ellos, el del ex presidente Fernando Henrique Cardoso) han encontrado para acabar con lo que creen ser un antecedente inaceptable para ese Brasil egoísta y mezquino cuyos privilegios siempre han preservado. No aceptan que Lula vuelva al poder. Creyeron que el golpe contra Dilma Rousseff lo hundiría. Se equivocaron. Ahora creen que, encarcelándolo, podrán silenciarlo. También se equivocan.
Quieren acabar con ese metalúrgico porfiado y persistente que parece no estar dispuesto nunca a rendirse y entregar las armas de la dignidad, la confianza en la política y la certeza en el valor de las movilizaciones populares. Pero también quieren acabar con todos los Lulas que están por venir. Quieren acabar con lo que consideran un virus fatal contra sus privilegios y su impunidad corrupta: la posibilidad de que muchos y muchas puedan pensar que, si alguna vez un metalúrgico sin escuela, nordestino y pobre, pudo gobernar el país, otros y otras como él podrán hacerlo.
Están encarcelando a Lula, encarcelan una idea. Aspiran a encarcelar el futuro. No podrán. No habrá espacio en las cárceles para esa multitud de hombres y mujeres libres, que seguirán luchando por la construcción de un futuro que les pertenece y nadie podrá robarles.
Pablo Gentili es el Secretario Ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.
Publicado originalmente en: Página 12. 
  Lula para principiantes   

E/.-12.04.2018.08:08.-/-P/.-/-K/.- ( )/

quarta-feira, 11 de abril de 2018

Muralhas de papel

Foto: https://www.viajejet.com/civilizaciones-antiguas-del-mundo/la-gran-muralla-china-y-la-dinastia-qin/

1978



-  etapa de transição  -


2018
ALY SONG / REUTERS

A tasa de analfabetismo em China reduziuse de 80% em 1949 para 3% em 2018

Então?

Fotos: http://sinografia.blogspot.com.es/2011/04/o-que-e-dazibao.html

"Tigres de papel"
"Trump dobla la apuesta contra china con otros 100.000 millones de dolares" - LVG

https://knoema.es/atlas/China/topics/Educación/Alfabetización/Analfabetismo-en-jóvenes
ENTREVISTA: Reforma y apertura, eje de la prosperidad de China ...
Área económica China - Estudios Internacionales  - pax 30-31
http://spanish.china.org.cn/china/txt/2011-03/02/content_22035614.htm

E/.-06.04.2018.10:40.-/-P/.-/-K/.- ( )/

sábado, 7 de abril de 2018

e agora... desamparados

- E que se podía esperar dun país que para dar as grazas diz TANKE

"La UE no pasará de ser una trapallada jurídica mientras tenga veintiocho sistemas judiciales...

Por eso Puigdemont se va de rositas, protegido por picapleitos y distingos judiciales...

"... cómo lograr que una Alemania que no habría tolerado ni el primer paso del procés descubra la violencia que subyace en el hecho de sublevar una parte del Estado contra su integridad constitucional, cosa que, en buena lógica, le debe parecer irrelevante... a un país que, para dar las gracias, dice tanke. 

La Justicia europea depende más de las traducciones, los intérpretes y los funambulistas trasnacionales que de los hechos y los derechos. Y así -creo- no vamos a parte alguna. 

Este Babel terrorífico se refuerza, además, con veintiocho sistemas mediáticos estatales y sesenta regionales, que, en vez de apostar por la unidad y a la coherencia de la UE, prefieren atizar sin pudor la algarada localista, y sustantivar las anécdotas y banalizar las categorías...

Porque estamos creando una Europa de fariseos, que no defiende solidariamente sus constituciones, y que acabará produciendo más puchdemones que hongos venenosos y avispas velutinas."

Xosé Luís Barreiro Rivas
http://www.carrabouxo.es/2018/04/06/carra5-4-18/

E/.-07.04.2018.14:19/.-/P_/.-/-K/.- ( )/

ACTUALIZACIÓN:  08 ABR 12:15
Arturo Pendragon  -  Friol  -  HACE UN DÍA.
Que sigan así...  ...a Europa le quedan 4 telediarios.

bg-l7435  -  A Estrada  HACE 2 DÍAS.
Venezuela  Esto parece Venezuela, por certo XL. Barreiro foi condenado cando era Vicepresidente da Xunta, e agora da leccions de etica, vese que funciona a reinserción.

"... ¡sin juicio!,  lo han absuelto! "

Jueces alemanes y complejos españoles

ROBERTO L. BLANCO VALDÉS
08/04/2018 09:58 H

Definitivamente es el nuestro un país acomplejado. Así lo prueban de nuevo las reacciones a la decisión del tribunal de Schleswig-Holstein declarando que Puigdemont no había cometido rebelión y que, por ese delito al menos, no se le extraditaría. Un hecho inaudito que habría levantado en Francia, Italia o Gran Bretaña una formidable polvareda y que ha generado aquí, con raras excepciones, solo dos tipos de respuestas, ambas dominadas por un sentido de culpa vergonzoso.

Primera: la de quienes, con razón, han denunciado los efectos muy negativos que tendrá esa decisión en la lucha que dentro de los estrictos límites del Estado de derecho mantiene nuestra democracia frente a la conspiración sediciosa, insólita en Europa, que pretendía (y aún pretende) acabar por la fuerza con la unidad de España y su forma de Gobierno.

Segunda: la de quienes, también acertando, han señalado que es rotundamente falso que la decisión de los jueces alemanes otorgue de ningún modo la razón al secesionismo: tras negar que exista en España persecución política alguna contra Puigdemont, reconocen los jueces con toda claridad que en el proceso secesionista hubo violencia y que aquella «puede imputarse al acusado como iniciador y defensor de la celebración del referendo».

¿Por qué no conceden, pues, la extradición por rebelión? Porque los jueces consideran que los actos violentos del procés no tenían la naturaleza que se exige en Alemania para apreciar la existencia del delito similar (alta traición) previsto en su Código Penal: a saber, la capacidad de forzar al Estado a rendirse a los rebeldes.

Dicho de un modo que sea comprensible para los legos en derecho: los jueces de Schleswig-Holstein, en una escandalosa extralimitación de sus funciones, que revienta todos los principios en que se basa la euroorden, entran en el fondo del asunto, se permiten apreciar los hechos del caso y resuelven ¡en 48 horas! una cuestión que no les compete en absoluto sobre la que llevan varios meses trabajando en España el juez instructor y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: la naturaleza de los actos violentos que han tenido lugar en Cataluña. Para más inri, y en unas declaraciones que constituyen un insulto inadmisible, la ministra alemana de Justicia, justificando el increíble proceder de la judicatura germana, se permite leernos las cartilla y desafiar la rectitud de nuestro Estado de derecho.

Esto es lo que, por ese complejo de inferioridad que deja a España a la altura de una república bananera, casi nadie se ha atrevido a decir en voz bien alta: que no se trata solo de que los jueces alemanes no se fíen de nuestro sistema judicial. Que la cosa es, si cabe, mucho peor: su decisión, gravísima e inaceptable, impide que Puigdemont sea juzgado en donde presuntamente ha delinquido porque los jueces alemanes, ¡sin juicio!, lo han absuelto. Una intromisión intolerable en nuestra soberanía con la que no se habrían atrevido si Puigdemont se apellidase Bianchi, Glenn o Arnaud.

bg-l7435  -   A Estrada  -  HACE 31 MINUTOS.
Ingratos Mandamos á DIVISIÓN AZUL , e así o agradecen, os bos españois deben pedir a saída da unión europea .

rmon214  -  Santiago de Compostela  -  HACE 2 HORAS.
Enhorabuena por el artículo tan realista. En otro país los ciudadanos se manifestarían por la intromisión de otro país en sus asuntos vitales. Pero aquí 'semos' así.


- e non perderían o xuizo?

E/.-08.04.2016.12:16..-/-P/.-09.04.2016.14:54.-/-K/.- ( )/

sexta-feira, 6 de abril de 2018

Golpe tras golpe, tot és poc


Un tortazo en toda regla

FERNANDO ÓNEGA
06/04/2018 07:39 H

«Victoria total», decían ayer los independentistas en el Parlamento catalán. Y no era para menos: la Justicia alemana rompió todos los pronósticos -ahora se comprueba que eran muy ingenuos- y le dio un golpe demasiado fuerte a la Justicia española y, con ello, al Estado, y ya veremos si también a la unidad nacional. El secesionismo ganó su primera batalla internacional. La Audiencia de Schleswig-Holstein lo cargó de razón jurídica y se la quitó al juez Llarena y a todo lo que representa: a la Fiscalía, al Gobierno y a los partidos que estaban entusiasmados con la detención y encarcelamiento de Puigdemont y a todas las voces que la habían celebrado. La orden de detención quizá estaba bien fundamentada para España, pero no logró reunir pruebas convincentes de delito de rebelión que en Alemania se pudiera entender como alta traición. 

Escribo esta columna bajo el primer impacto de la noticia y quizá me falte contexto para el análisis. Pero lo que salta a la vista es que España se equivocó en todo. La mayoría nos hemos equivocado en todo, pero quienes tuvieron que decidir se equivocaron en considerar que Alemania era el lugar idóneo para detener al fugado. Se equivocaron en pensar que, como Alemania también tiene problema territorial, iba a comprender nuestras demandas. Se equivocaron al confundir la buena relación política con Merkel y la frialdad de una Justicia independiente. Pero se equivocaron, sobre todo, en las acusaciones de rebelión. El cerco a la Consejería de Economía, los robos y destrozos de los coches de la Guardia Civil, los actos de odio y amenazas a la policía no son violencia para la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein. No hay, por tanto, rebelión. Es lo que podía soñar el expresidente fugado. Es un anticipo de lo que espera a los demás acusados por el mismo presunto delito. Es una fiesta para el independentismo.

El otro delito que la audiencia admite, el de corrupción (malversación de fondos públicos), tendrá una leve pena de cárcel, si la tiene, pero no justifica una larga prisión preventiva. Puigdemont será como otros muchos políticos españoles, andará suelto predicando su república y su rencor a lo español, y el independentismo presentará la malversación como la inversión necesaria para financiar la causa soberanista. Es decir, un héroe elevado a tal categoría por la Justicia alemana, que era la que iba a demonizar al procés y a sus protagonistas.

Y lo que para este cronista resulta más doloroso: tal como se ha planteado el problema, para muchos europeos España queda, efectivamente, como un Estado represor, mientras que quienes quieren romper ese Estado parecen los demócratas. Penoso resultado de la judicialización del conflicto catalán.

   LVG - Un tortazo en toda regla       

E/.-06.04.2018.10:02.-/-P/.-/-K/.- ( )/

terça-feira, 3 de abril de 2018

a media asta, Semana Santa imaginaria

fascinante

ALY SONG / REUTERS

"Al alba, con tiempo duro de levante en tregua", 
começa o operativo militar comandado pela ministra do ramo.


A dama da moratoria diferida dá o sinal no sino,  
e ponse em marcha o desfile funerario comfiado ás tropas de "élite".


Presentem armas!
e Cristo, lá no cimo, dança.

Damas de 'branco inocência', presentes, 

e cofrades gobernamentais, puericantores presentes também no sepelio, 
vocean o hino de combate da Legiâo:

"Soy el novio de la muerte", 
"recuperando assim parte das tradiçôes culturais" do PP, declararam

https://www.youtube.com/watch?v=8XULTHbK5z8
Enquanto isso, genuinos "namorados da morte" foram enviados ao "nordeste"
"presentarem armas" aos catalâes:
Espanha, media asta está de luto

El PP defiende que los ministros cantasen el himno de la Legión


"La Legion es algo mas que desfilar o numeritos con el chopo. La Legion es uno de los cuerpos mas gloriosos de España porque sus hombres dan o darían su vida sin titubear .  
No hay cuerpo militar en el mundo con los cojones tan grandes como los legionarios y el mundo sabe que en España puede que no tengamos el armamento mas sofisticado,  pero soldados valientes nos sobran ... o por lo menos antes, nos sobraban. "

E/.-03.04.2018.11.09.-/-P/.-/-K/.- ( )/

sexta-feira, 30 de março de 2018

Tot és poc

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O Carrabouxo

Dictadura por jueces interpuestos

El Estado no negociará: pretenden destruir y humillar a la resistencia catalana

SUSO DE TORO  Escritor 
25/03/2018 22:01

Nuevamente un president catalán es detenido perseguido por un gobierno español. Inevitablemente, revuelve las emociones. Expresarlas es un derecho y una necesidad, son parte de la realidad que hay que gestionar. Los abusos del Estado provocan rabia. 
Expresar racionalmente esa rabia es exigir que ese gobierno y los partidos que lo apoyaron fuesen ilegalizados y apartados de la política. Francamente, mi deseo va más allá: deseo verlos juzgados por un tribunal internacional y presos en los mismos calabozos que ocupan ahora sus víctimas. (Que nadie crea que no procede expresar esos deseos; es lo que nos queda a los demás, ya que ellos sí pueden realizarlos. Y lo hacen.)

Nuestros deseos son legítimos. Pero debemos administrarlos con cordura, pues la ciudadanía enfrenta un plan de estado con todos sus medios, estrategia y táctica. Pretenden descabezar cualquier disidencia pero también provocar, y si se cae en las provocaciones, si se desbordan las organizaciones, será el momento en que puedan confirmar sus mentiras. Entonces dirán: “¿Veis como había violencia?”.

Pero la política ejercida contra Catalunya no nace de un deseo o un impulso sino de un plan elaborado desde el primer momento y que es parte de una reforma del estado español. Una remodelación que nace de las entrañas de la corte madrileña, del lugar donde se unen los poderes del Estado con la burguesía parasitaria que se alimenta a los pechos de ese mismo estado, a costa de todos. Tras lo ocurrido en los últimos meses, prácticamente todas las grandes empresas, las comunicaciones y todo el poder político estará centralizado en la Comunidad de Madrid. El desarme financiero y político de Catalunya era un obstáculo penúltimo; a continuación empezará el cerco a Euskadi. Que el PNV no contemple la gravedad de ese escenario estratégico es sorprendente. Ya nadie puede llamar seriamente a este Estado “estado de las autonomías”. Pero tampoco “estado democrático”, porque lo que hubiese de democrático en el estado nacido de la Transición ha sido eliminado y no tiene retorno por los propios mecanismos de este estado.

El Reino de España ya no es un régimen parlamentario; el Parlamento ya no tiene verdadero poder legislativo ni político. Solemos referirnos a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el nuevo Estatut como el desencadenante de la rebelión catalana y como una agresión concreta a esa comunidad, pero tiene una trascendencia mucho mayor. Esa sentencia, junto con la nueva ley de reforma del Tribunal Constitucional que aprobó la mayoría parlamentaria del PP en el 2015, supone la reforma jurídico política del estado español y abocó al TC a ser lo que está siendo, el brazo represor del gobierno.

Lo que vive la sociedad catalana es un desafío a su propia existencia

En aquella sentencia el TC legisló directamente. Un texto aprobado por el Parlamento catalán, mutilado, cepillado y aprobado por el Parlamento español y aprobado en referéndum fue corregido por aquel tribunal. Desde entonces los catalanes se rigen por el texto que dictó el TC. Es decir, cualquier texto aprobado por el legislativo puede ser interpretado y cambiado por unos magistrados escogidos por los partidos. Una dictadura que administran magistrados.

Que el PSOE haya tragado y en la práctica lo haya avalado demuestra que ese partido está completamente perdido. El estallido de la crisis económica fulminó la época de Zapatero, el vacío lo llenó la “vieja guardia”, hoy Pedro Sánchez es aliado objetivo de M. Rajoy, rehén de una estrategia de estado. El PSOE vuelve a repetir el apoyo a la dictadura de Primo de Rivera, entonces por su competitividad con el sindicalismo anarcosindicalista y ahora por su supervivencia como aparato. Con las limitaciones que se quieran, no era lo mismo Zapatero que M. Rajoy y, no menos importante, no era lo mismo Juan Carlos I que Felipe VI.

El embate del Estado es tan duro que las emociones turban el sentido de la realidad, pero lo que vive la sociedad catalana, insisto, es un desafío a su propia existencia. No afronta un problema político sino existencial. Sí, los poderes que finalmente se han identificado con este Estado quieren acabar con Catalunya como tal, con su existencia política y nacional, y los golpes se suceden. Quien busque la mano que señala la dirección del golpe que mire el dedo de la fiscalía, el gobierno. Esta situación debe hacer sufrir a los jueces que haya justos y a los fiscales que haya imparciales.

Ah, y si alguien todavía niega que lo que vivimos es un plan de estado y nos recuerda que el gobierno es del PP de M. Rajoy, recordemos que las cargas policiales, la cárcel, las multas, la persecución, el 155…, todo tiene el aval de otros dos partidos, Ciudadanos y PSOE. 
Y Podemos e IU están puestos de perfil esperando que el ahogamiento de catalanes sea cada vez menos ruidoso, cuando no buscando la equidistancia y señalando a ambas partes como igualmente responsables. Y recordemos que el encarcelamiento de los dirigentes catalanes se basa en el relato construido por la Guardia Civil, los fiscales y los jueces. Es decir, el Estado.

El asombro ante cada actuación del estado nace de no aceptar esa realidad: no negociarán y pretenden destruir y humillar la resistencia catalana. La única posibilidad de que no realizasen su plan estaba en que Europa lo impidiese, pero la Europa asustada por el Brexit fue cómplice de M. Rajoy. La Unión Europea no sucumbió a la tentación de un Mefistófeles, vendió el alma por miedo y se entregó a la complicidad de los estados. Desde la pasividad ante lo de Catalunya, el proyecto europeo es un proyecto fallido desde el punto de vista democrático.

ara.cat - 'A la contra', per Ferreres 22/03/2018

Catalunya está sola, no hay solidaridad democrática significativa dentro de España tampoco, pero su supervivencia no está en la rendición que amable e hipócritamente señalan los representantes del 155; depende exclusivamente de la resistencia. Una resistencia que perjudique los intereses del poder de la corte y cortocircuite el sistema político. El debate real no es tanto república independiente o no sino existencia nacional o no. Pero sólo podrá ganar quien conserve la serenidad frente a ese poder autoritario.

https://www.ara.cat/es/opinion/suso-de-toro-dictadura-jueces-interpuestos_0_1984601772.html
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O Carrabouxo  2018/02/26

Mensaje al presidente Rajoy

E/.-29.03.2018.08:59.-/-P/.-/-K/.- ( )/

quarta-feira, 28 de março de 2018

Cobra quem dá ou quem recebe?


- Iso, dispois de zarpar o Piolín. Daquela daban os da benemérita. Agora dan os mozos se cadra.

- Tés razón. Xa veremos o que tardan em pedir suba.

http://www.carrabouxo.es/2018/03/27/carra26-3-18/
E/.-27.03.2018.16:23.-/-P/.-/-K/.-( )/